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Son los próximos rivales de Perú en la Copa América. ¿Alcanzará?

Venezuela y Bolivia: Dos Patitos Feos

2 imágenes disponibles FOTOS 

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Rivales en acción: ariete vinotinto Maldonado es perseguido por el boliviano Álvarez.

Dos naciones relegadas históricamente al fondo de las tablas futbolísticas, y apenas mencionadas como anécdotas en la historia. Una, Bolivia, con más tradición que la otra, Venezuela, aunque esta última beneficiada por la localía y el carácter ‘bolivariano’ con el que Hugo Chávez pretende teñir una competición que le es por demás ajena: el militar golpista es fanático del baseball (irónicamente, hincha por los “imperialistas” San Francisco Giants) e incluso intentó ser bateador profesional en su juventud.

Venezuela

Aun así, el tirano venezolano ya ha derramado suficiente retórica e ignorancia: ha predicho que Venezuela va a golear a Argentina y Brasil (lo que se puede tomar como una boutade), y si les toca jugar contra EE.UU., pronostica una diferencia de 5. Por supuesto, ha alertado que el “imperio norteamericano” está tratando de sabotear la Copa América “por venganza, o sencillamente, por su plan de dominación” (sic). No se equivocan quienes apuntan que esta Copa tiene un tinte parecido al Mundial de Argentina ’78, salvando las distancias en la proporción de muertos. Los signos son inequívocos: la ampulosidad chavista respecto al torneo, y la poco transparente manera con la que todas las entradas para los partidos han sido adquiridas masivamente, a pesar de que, como es sabido, Venezuela es un país aún poco dado al balompié. A estas alturas es claro que la fiesta continental es una plataforma inmejorable para que Chávez exhiba un país en contraste con el que hace noticia en la prensa internacional: socialmente conflictuado, violento y con las libertades de opinión y expresión restringidas.

Futbolísticamente, Venezuela ya no es un paseo, al menos no para equipos como Perú. Si bien la bicolor se impuso en la Copa América anterior, en las últimas Eliminatorias los resultados fueron adversos: empate en casa 0-0 y goleada en Maracaibo 4-1 para la vinotinto. A considerar: Richard Páez es un técnico correcto y los progresos realizados con Venezuela son notables (probablemente sería un rival duro en la Concacaf). Además, poseen dos jugadores que ya quisiera Perú: el back José Manuel Rey, muy dado al liderazgo, y el creativo Juan Arango, quien brilla en el Mallorca asistiendo y marcando goles, todos de fantasía.

Aún así, Venezuela no debe intimidar. Hombre a hombre Perú es muy superior en experiencia, técnica y jerarquía, y como sucede con los equipos chicos, la carga organizativa, la tensión propia del país organizador, y la presión ‘revolucionaria’ pueden fácilmente sobrepasar los méritos de dicha escuadra.

Bolivia

Es el otro país que Perú mira por encima del hombro, aunque en los últimos 15 años ostente una final de Copa América (la que organizaron en el ’97) y una participación mundialista, la de EE.UU. 1994, a la que llegaron merced de una generación notable en la que sobresalían dos cracks: Marcos ‘el Diablo’ Etcheverry y Erwin ‘Platini’ Sánchez. Este último es el actual DT de la selección altiplánica, que como todos los entrenadores de los países convocados exhibe ambición inicial suficiente como para declarar, sin sonrojarse, que va a Venezuela para campeonar.

En la realidad, Bolivia lo tiene difícil, a pesar de que el grupo que comparte con Perú, Uruguay y los anfitriones es de lejos el más benigno. Sin embargo, cuesta encontrar las armas con las que este equipo afrontará exitosamente el torneo. Destaca Juan Carlos Arce, ariete del Corinthians brasileño; Ronald Raldés, defensa del Rosario Central argentino; y por ahí algún histórico de la generación del ’94, de la cual el más activo es otro defensor, Juan Manuel Peña del Villarreal. Después no hay mucho más, salvo la amistad de Evo Morales con Simón Gorila.

El hincha optimista se alegrará con este panorama. El peruano pesimista empezará a hacer preguntas sobre cuándo le fue bien a Perú jugando con 3 al fondo. (Jerónimo Pimentel)

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