Personajes Aproximación a los códigos de honor japoneses; y a cómo Alberto Fujimori se aprovecha de ellos.
El Samurai Impostado
Algo se está perdiendo en la traducción cultural del caso Fujimori. Japón parecería defender lo indefendible. Más allá de primeras impresiones, el asunto no es tan maniqueo. Sucede que hay un oportunista, ajeno a cualquier lealtad, que baraja códigos según su apátrida conveniencia personal.
Alguien que conoce los códigos culturales del Japón, y los del Perú, es el catedrático Augusto Castro (Lima, 1953). Licenciado y Magíster en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica del Perú, fue profesor del Departamento de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Tokio desde abril de 1995 hasta marzo del 2000. Castro publicó en el año 2002 “El Buen Halcón Oculta la Garra” - No Aru Takawa Tsume o Kakuso (PUCP, Fondo Editorial), una reflexión sobre la modernidad del Japón. Tema que, precisamente, establece el contexto en que sucede este cortocircuito (o mejor dicho instalación clandestina) entre Japón y un seudoperuano.