Policiales Logia pedófila virtual con base en Lima distribuía sus propios crímenes por Internet.
La Macabra Hermandad Electrónica
 |
Enemigo íntimo. Usualmente se ponen en contacto con sus víctimas vía ‘chat’ y luego distribuyen sus imágenes por Internet. |
Quienes estaban dentro sabían muy bien las reglas: jamás hablar de eso con extraños y compartir sus experiencias con los hermanos del círculo con suma discreción. Después de todo, a La Hermandad –la red peruana de pedofilia más grande que se haya encontrado en los últimos tiempos– no estaban invitados los simples curiosos. Mucho menos la Policía.
Sus miembros se habían ganado el derecho de admisión teniendo sexo con una menor designada por ‘Gran Bruno’, el sumo sacerdote de la logia. Nosotros te enviaremos una niña preparada para tal prueba y ella nos contará si lo hiciste o no… Puedes elegir la edad de una niña de entre 10 y 14 años, prometía ‘Gran Bruno’ en una carta que circulaba por internet. Su motivación, decía, era educar a la mayor cantidad de hombres en el “arte” de seducir niñas y así aumentar su “harem”. Nadie está seguro de cuánto tiempo funcionó La Hermandad o a cuántas niñas dañó irreparablemente, pero lo que sí es cierto es que hoy está desmantelada: hace sólo unos meses, ‘Gran Bruno’ –o mejor dicho, José Enrique Romero Caballero, de 38 años– fue capturado mientras ofrecía clases de “persuasión” a un socio mexicano en una cabina de internet en Los Olivos, muy cerca de su puesto de tipeo donde sólo atendía escolares. “De esa manera hacía contacto con sus víctimas”, recuerda el teniente PNP Miguel Morillo, de la División de Delitos de Alta Tecnología (DIVIDAT). “Cuando lo capturamos, encontramos cientos de videos de pornografía infantil”, dice. “Romero Caballero está en prisión, pero el daño que le hizo a todas esas niñas aún no termina, pues es muy probable que esos videos todavía circulen por la red”, enfatiza.