Fútbol Irak campeona en Copa Asia de Fútbol. Un ejemplo para Perú, menos la bomba en Bagdad.
El Gol y la Guerra
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Héroes iraquíes alzan a su entrenador, el brasileño Jorvan Vieira. |
Se escribe sobre fútbol porque éste puede ser incomprensible. Sólo que en el reciente título de campeón en la Copa Asia logrado por el seleccionado de Irak, se verbaliza el hecho porque, además del milagro, hay una tragedia absurda. Milagroso porque se demuestra una vez más que, si hay pundonor y algo de sensatez, los imposibles son un pretexto (tomen nota, dirigentes de la Federación Peruana de Fútbol). Los jugadores iraquíes vienen de varias etnias (árabe, kurdo, sunita, chiita), y la mayoría la sudan en ligas foráneas. La flamante consagración unió a un país fracturado. Las distintas comunidades se abrazaron y celebraron por igual.
Pero el sinsentido ocurrió cuando horas después, en el centro de Bagdad, un coche bomba estalló y mató a 6 personas. Si algunos injustos sindican al fútbol como una práctica primitiva, habría que descender vergonzosamente en el escalafón de valoraciones para calificar esta barbarie.