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Actualidad Antiguo material reaparece como opción viable, junto con nuevos dilemas para la reconstrucción de Pisco.

Quincha Con Punche

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Julio Kuroiwa y el mapa de riesgos de Pisco. Todas las zonas son de riesgos medios y altos.

Las construcciones de adobe que hayan resistido el sismo, probablemente en adobe quedarán. Es un tema tanto cultural como económico, y por eso reforzarlo resulta sensato. Pero para cualquier construcción nueva el sismólogo Julio Kuroiwa plantea una alternativa: la quincha. Y resume la clave de la reconstrucción de Pisco en una fórmula física: la fuerza sísmica es proporcional a la aceleración del suelo (movimiento de las ondas) multiplicado por el peso de la estructura. Esto es, si se construye en la zona de peligro alto (suelo débil que magnifica la onda sísmica), la vivienda debería ser de material ligero.

“En Colombia optaron por usar quincha en las zonas sísmicas. Ellos le llaman bahareque o temblorero porque baila con el sismo pero no se cae. Como la quincha es ligera, la fuerza sísmica que genera es menor. Además, levantar una vivienda con este material es 60% más barato que construir con ladrillo. Si se aplica el plan de zonas de riesgo sumado a este criterio de construcción, los riesgos futuros se minimizan”, dice Kuroiwa.


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