Cultural Formas, colores y recetas en el libro Panes del Perú.
Multiplicación de los Panes
Quizás el inicio de esta empresa editorial se remita a mañanas infantiles con sabor a miga calientita y húmeda de mantequilla. Es, por lo menos, el recuerdo con que Andrés Ugaz introduce
Panes del Perú (editado por la U. San Martín de Porres y distribuido por Wong). Pero el autor retrocede aún más: hasta poco después del fin del Paleolítico. Esto, para hablar de las enérgicas gramíneas entre el Mar Caspio y el Negro, y de los primeros trigos silvestres, en las tierras entre Asia Menor y Afganistán. Para contar que un primer pancito apareció en el Mundo Antiguo gracias a los egipcios (aunque el tiempo no permita apreciar por igual sus técnicas: según apunte de Herodoto aquí recogido, en una pared de la tumba de Ramsés II se muestra a los egipcios amasando la pasta de harina con los pies). Para hacer evidente que la evolución del pan ha acompañado a la del hombre y centrarse, luego, en su historia local: desde los panes nativos americanos hasta la conformación, a fines del siglo XIX, del gremio de panaderos peruanos, el primero de trabajadores organizados del país. Finalmente, un repaso de los ejemplares regionales, acompañado por sendas recetas y fotografías bastante –ya demasiado– vívidas: la hora del lonche nunca se sintió tan desesperantemente lejana.