Cultural Muestra reúne a alumnos egresados en el segundo lustro de Corriente Alterna.
Segundo Vuelo
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Fotografía y pintura de Andrea Zegarra. |
Luis Lama, crítico e historiador de arte, dio mil vueltas a la idea de formar una escuela de arte durante una década. Después de tanto desearlo, el momento llegó casi a la fuerza: Lama trabajaba en la tienda Monterrey y luego, Monterrey cerró. Estrenando desempleo decidió que la ilusión de su vida iba a guiar sus próximos pasos.
Estaban la Facultad de Artes de la Universidad Católica y la Escuela Nacional de Bellas Artes. Quería que su institución fuera una alternativa distinta pero que, a la vez, se ubicara en medio. En otras palabras, si cada una de estas escuelas tenía virtudes y desventajas, Lama quería resumir las virtudes de ambas, y no caer en ninguno de sus errores.
Su institución debía sintonizar con el mundo contemporáneo y permitir que los artistas compitan internacionalmente en igualdad de condiciones. No debía limitarse a las disciplinas tradicionales, de tal forma que los alumnos egresen cuestionándose un problema y preguntándose en qué soporte tratarlo. “Y no que digan: Quiero pintar un cuadro”, dice Lama.
Entonces, fundó la Escuela de Bellas Artes Corriente Alterna en 1992.
De eso hace quince años. El año pasado se reunió a las promociónes egresadas del primer lustro (1997-2001) como “Reencuentro”. Ahora le toca a los egresados destacados entre 2002 y el 2006 en “Reencuentros 2”, exposición que va en la sede institucional de Corriente Alterna, en la Av. De la Aviación 500, Miraflores. La corta distancia entre una y otra muestra permiten al director analizar las diferencias entre ambas camadas: “La primera estaba muy influida por la Bienal de Lima y la apertura que se dio en el espacio local. Apostaba por la experimentación. En cambio”, continúa, “esta última apuesta por el video, la fotografía, y sobre todo, la revalorización de la pintura como lenguaje. Además hay una búsqueda de alternativas pictóricas a través del tejido y el bordado”.
Lama sabe que el medio aún no permite una competencia igual a nivel internacional. Y entiende que Corriente Alterna podría (y debería, dice) arriesgarse aún más.
Pero, en todo caso, qué mejor forma de evaluar quince años de trabajo que viendo sus resultados y permitiendo una confrontación y discusión entre obras que, desde las aulas, no han estado juntas. Artistas como Alberto Borea, Elena Damiani, Ana Cecilia Farah, Sylvia Fernández, Nicole Franchy, Gabriela Hennig, Diego Lama, Aarón López, Mariana Riveros, Iliana Scheggia, Mauricio Sanhueza, Adriana Tomatis y Gladys Wu tienen la palabra. O mejor dicho, sus obras la tienen.