Terremoto Mientras el FORSUR despliega estrategia, en Pisco agitadores se aprovechan de paciencia de damnificados.
A Sismo Revuelto ...Ganancia de Pescadores
Ninguno de los miembros de la delegación que acompañó al premier Jorge del Castillo a Pisco el sábado 8, habría previsto, ni en su perspectiva menos optimista, las pifias de esa mañana en la Plaza de Armas. Los rostros del director de la Secretaría General Iberoamericana, Enrique Iglesias, y de los embajadores de China, Gao Zhengyue, y del Japón, Hitoiro Ishida, eran más que elocuentes.
El Premier arribó a Pisco a las nueve y media de la mañana acompañado de una delegación importante de personalidades. Aparte de Iglesias y los diplomáticos asiáticos, también se encontraba el jefe de la delegación de la Comisión Europea, Antonio Cardoso, el ministro de Defensa, Allan Wagner, y la congresista Lourdes Alcorta. Viajaron en el Boeing 727 que al presidente Alan García le sirvió como avión presidencial durante su primer mandato.
En el programa de actividades se tenía previsto asistir a un acto de conmemoración por el 187° aniversario del desembarco de José de San Martín en la Bahía de Paracas. El momento central sería el paseo de la bandera alrededor de la Plaza de Armas. Luego, un recorrido por los albergues de la zona para constatar los alcances de la ayuda humanitaria brindada a los damnificados del terremoto del 15 de agosto.
“Sin embargo, ya entrando al centro de Pisco, podías notar un ambiente enrarecido. Cierta indisposición”, relata uno de los presentes esa mañana.
Agitadores camuflados entre la muchedumbre que llenó la Plaza de Armas de Pisco, le jugaron una mala pasada a la comitiva. ¿Qué sucedió? Desde hace unas semanas, Eloy Yong Meza, propietario de Radio Orión de Pisco, había difundido la versión de que la magnitud del terremoto del 15 de agosto era de 8.4 grados y no de 7.9, como afirmó el gobierno y el Instituto Geofísico del Perú. En su deducción, Yong Meza sostuvo que el Estado estaba obligado a indemnizar a los deudos con US$ 30 mil a cada uno y que se había ocultado la información para evitar el desembolso. Para cuando la delegación arribó, los ánimos ya estaban caldeados.
¡8.9!, ¡gobierno incapaz!, ¡Bandera a media asta, duelo por las víctimas!, se escuchaba entre la multitud. La enérgica respuesta del Premier no se hizo esperar: “Nada de lamentos, nada de dolor. La bandera bien en alto como el espíritu de los pisqueños”.
A pesar de ello, el ambiente se desbordó. Ni bien la comitiva partió rauda hacia la Base Aérea de Pisco, la muchedumbre invadió el perímetro de la plaza, destruyó los arreglos florales dejados por los visitantes y colocó la bandera a media asta. La Policía respondió con tibieza. “Contener con violencia hubiera empeorado las cosas”, dice un integrante de la comitiva.
Buscando Lenguado
La foto de esta página demuestra la presencia de azuzadores durante el incidente del sábado en Pisco. Uno de los principales, con gorra y arete en la oreja izquierda, es fuertemente resguardado por una ‘guardia’ que vigila que nadie se le acerque. La Policía ya conocería su identidad.
Pero en el arrecife político en el que también se viene convirtiendo Pisco, algunos quieren pescar más que algas. Otros sólo consiguen chapar problemas.
El líder del Partido Nacionalista Ollanta Humala ha acompañado sus últimas declaraciones de una activa presencia en la zona, entregando ayuda a los damnificados. El domingo 2 consideró que “es probable que (el presidente García) no concluya su gobierno, porque la cosa va en caída”. También sostuvo que Julio Favre, presidente de FORSUR, no era el más indicado para liderar la reconstrucción del sur chico porque era un “empresario dedicado a criar pollos y reconstruir granjas”. Un día antes, el sábado 1, estaba repartiendo módulos de vivienda en el poblado de San Isidro en Cañete, como parte de su autodenominado “Plan Perú”.
El domingo 9 hizo lo propio en el Asentamiento Humano “Keiko Fujimori”, también en Cañete, hasta donde repartió más de 20 módulos de vivienda. La actividad estaba programada para el sábado 8, pero luego de conocido el incidente con la comitiva de gobierno en Pisco, Humala cambió la fecha. En la semana, había declarado que FORSUR iba a producir actos de corrupción.
CARETAS intentó comunicarse con dirigentes del Partido Nacionalista, incluyendo al propio Humala, para conocer el detalle de las donaciones y el costo. No hubo respuesta, pero se sabe que en Villa El Salvador un módulo de vivienda de 3 x 4 metros puede costar US$ 400.
Quien parece haber sido atrapado en su propia red es el alcalde de Pisco, Juan Mendoza Uribe. El Indeci ordenó el domingo 2 que no se le entregue más víveres. Hace unas semanas, se descubrió que Mendoza había solicitado cerca de 25 toneladas de alimentos para ser repartidas entre la población. Sin embargo, la Contraloría General ha determinado que estos víveres no son entregados y más bien se encuentran en los almacenes de la empresa Cotton Sur, donde Mendoza es concesionario del comedor. Las suspicacias sobre su accionar se iniciaron días después del terremoto, cuando veedores de la Contraloría recibieron quejas de pobladores de Pisco que lo acusaban de retener los donativos y repartirlos entre sus simpatizantes (CARETAS 1991).
Micrófono Malogrado
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Yong Meza no justifica paro indefinido. |
En conversación con CARETAS, Eloy Yong Meza, dueño de Radio Orión, negó que esté azuzando a la población, difundiendo la versión de que el Estado mintió respecto a la magnitud del terremoto. “Pero es posible”, dijo. Entre otras cosas, viene impulsando un paro indefinido, exigiendo que se reconozca la supuesta indemnización de US$ 30 mil por damnificado. “El gobierno tiene un plazo de 60 días”, afirma sin atisbo de broma, pero en Pisco no goza de buena reputación.