Actualidad Arrancan los interrogatorios al ex Presidente, pero se mantienen en suspenso los lugares de reclusión y juzgamiento.
Fujimori: Inquilino Precario (VER)
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Francotiradores custodian la miniprisión de Alberto Fujimori en el cuartel de la Diroes. Al lado, se encuentra el casino, donde se ha habilitado una sala de audiencias con capacidad para 60 personas. Allí será interrogado este jueves 4. |
Este jueves 4, a las dos de la tarde, el vocal supremo Pedro Urbina Gambini tomará la primera instructiva a Alberto Fujimori por el caso del irregular allanamiento a la casa de Trinidad Becerra, esposa de Vladimiro Montesinos, ocurrido a fines del 2000. Con este interrogatorio, arrancarán los procesos judiciales al ex Presidente desde que la Corte Suprema de Chile aprobara su extradición por siete cuadernillos, el pasado viernes 21.
Fujimori será interrogado en una improvisada sala de audiencias del casino de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes), en Ate-Vitarte. Dicho ambiente está ubicado junto a la jefatura de Estado Mayor de la Diroes, donde se encuentra recluido. Durante los últimos días, un escuadrón policial trabajó frenéticamente para que la sala cuente con el mobiliario exigido para la ocasión. Posee lunas blindadas, cámaras de video y tiene capacidad para 60 personas, contando a los magistrados.
Este primer proceso, tal como lo adelantó CARETAS 1995, no necesitará de audiencias orales porque ya está en su etapa final. Bastará con escuchar la versión de Fujimori y recabar los alegatos de su defensa para dictar sentencia. Según fuentes de la Procuraduría ad hoc, esta se daría a conocer entre la última semana de octubre y la primera semana de noviembre. Si para entonces Fujimori no ha sido trasladado a su nueva prisión, en la Escuela de Criminalística del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), en el Callao, podría recibir el dictamen en el casino de la Diroes.
El fiscal superior José Pereyra Rivarola ha solicitado siete años de cárcel para el ex Mandatario. Afirma poseer pruebas contundentes en su contra. Para intervenir el departamento de Becerra, en San Isidro, el 7 de noviembre del 2000, Fujimori utilizó a un falso fiscal: el coronel del Ejército (r) Manuel Ubillús. Así lo han declarado el ex ministro de Justicia, Alberto Bustamante; el ex director de la Policía, general (r) Federico Hurtado; el aludido Ubillús y hasta sus propios edecanes de Palacio de Gobierno. Todos ellos reconocieron que Fujimori realizó el ilegal operativo para apoderarse de los ‘vladivideos’ que podían comprometerlo. El edecán César Llontop reveló, incluso, que “con movilidades de Palacio de Gobierno nos dirigimos a la cuadra 19 de la avenida Javier Prado Oeste (inmueble de Trinidad Becerra) donde nos esperaba el general Federico Hurtado, quien nos iba a entregar unos bultos que deberíamos trasladarlos a un avión del Grupo Aéreo N° 8. Allí les fueron entregados al ex presidente Fujimori, acompañado de su cuñado, el embajador en el Japón, Víctor Aritomi”.
EMITIDA ESTA CONDENA, vendrán los casos complejos. La Sala Penal Especial, que preside el vocal supremo César San Martín, ha decidido acumular los siete cuadernillos en dos grandes procesos que sí requerirán de audiencias orales: “Barrios Altos-La Cantuta” (que forman un solo expediente) junto con “Sótanos SIE”, y un segundo que agrupa los casos de ‘Espionaje Telefónico’, ‘Medios de Comunicación, ‘Congresistas Tránsfugas’ y el ‘Pago de la CTS a Vladimiro Montesinos”.
Las autoridades judiciales, sin embargo, aún no se ponen de acuerdo sobre cuál será la sala en la que será juzgado, cuando sea trasladado a la Escuela de Criminalística del INPE. Se barajan tres posibilidades: que sea juzgado en esa misma sede penitenciaria, en la Base Naval del Callao o en el propio casino de la Diroes. En todo caso, la Policía ya decidió que el traslado de Fujimori, ya sea a la Base Naval o la Diroes, se realizará en un helicóptero MI 17 de la Aviación Policial. Durante el trayecto será custodiado por agentes de la Dirección de Seguridad de Penales (Dirsepen).
El plan iba a ser puesto en marcha la mañana de este jueves 4. Se había pedido la presencia de Fujimori como testigo en un juicio oral seguido contra el ‘Doc’ en la Base Naval, pero la audiencia se suspendió por la mala salud de aquél. Montesinos sufre de gastritis, hipertensión y depresión.
Fuentes de la Fiscalía alertaron que la defensa de Fujimori se prepara para buscar una reducción a los años de cárcel que se le puedan imponer al ex Presidente. Solicitarán que en las sentencias se contabilice el tiempo que Fujimori estuvo bajo arresto en Chile (siete meses en la Gendarmería y otros cuatro meses más en la Hacienda Chicureo).
La pesadilla del procesado parece ser el tiempo que podría permanecer en prisión y, por eso, sus partidarios exigen, hasta con amenazas a las autoridades políticas y penitenciarias, un trato favorable al ex Presidente. La memoria falla al momento de recordar el desprecio que el régimen fujimorista mostró por los derechos humanos al presentar a sospechosos de terrorismo vestidos de trajes a rayas y con un número colgando del pecho, cuando aún no habían sido juzgados y menos procesados. La Comisión de Indultos del Ministerio de Justicia y el fallecido sacerdote Hubert Lanssier lograron la excarcelación de 600 presos por terrorismo que, se demostró, eran inocentes de los cargos.
Dos de ellos son los periodistas Alfonso Castiglione y Juan Jara Berrospi. El primero fue recluido en 1993, acusado de ser senderista, y recobró su libertad en 1997. Había sido sentenciado a 20 años de prisión. Jara Barrospi fue capturado en 1993 y recuperó su libertad 14 años después, cuando la Sala Nacional Penal de Terrorismo corroboró su inocencia. Otro caso es el de María Loayza Tamayo, detenida en 1993 y excarcelada recién en 1997 tras un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
FUJIMORI, MIENTRAS TANTO, se recupera de la bronquitis aguda que le aquejaba, pero ha mostrado ciertos signos de depresión, según fuentes del INPE. Sus familiares le llevan todos los días comida de su gusto en tapers transparentes, para verificar su contenido, pero el ex Presidente está inapetente. Se acuesta a la media noche y se levanta a las seis con las arengas de los efectivos que muy cerca de allí reciben diariamente instrucción en paracaidismo y situaciones de emergencia. Se ha quejado de que no lo dejan dormir. Una enfermera le suministra los medicamentos y el resto del día lo dedica a leer el Código Penal y la Biblia. Por las noches, coge su guitarra acústica y se le oye entonar algunos cánticos religiosos. (AZ, PC).