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Actualidad En el gobierno se identifica la subida de precios y el caso Fujimori como los principales componentes del tropezón.

El Difícil Cincel de las Encuestas (VER)

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Martes 16, el presidente Alan García sienta las bases de su prédica en aprista Chao, La Libertad.

El nuevo descenso en la popularidad del presidente Alan García enfrenta al gobierno con la perspectiva de un escenario indeseable: el de un mandatario políticamente acogotado. En el mes morado, un ministro le recomendó a García resignación. Según este orden de ideas, entre los peruanos cunde el pesimismo y los gobernantes del siglo XXI deben amoldarse al corsé de la talla treinta, o menos.

En el caso de AGP, proceder en medio de la anorexia en el cariño popular es doblemente difícil. Comenzó con alrededor de 70% de aprobación y ahora, tras la subida que le siguió al terremoto, ha descendido a un promedio de 35%.

Alejandro Toledo demostró que se podía remar con un solo dígito, recuerdan algunos.

“No pensamos quedarnos de brazos cruzados”, advierte por el contrario el premier Jorge del Castillo. “Se necesita una coherencia inteligente pero eso no quiere decir que nos descuidemos en ese frente. Pasamos por una coyuntura complicada que confiamos superar”.

La evaluación del Ejecutivo sobre el nuevo bajón cuenta con varios factores pero se resume principalmente en dos.

EL PRIMERO, el más obvio, es el de la subida de los precios de bienes importantes en la canasta popular.

Según reporte del Banco Central de Reserva la “inflación importada”, aquella que depende de productos foráneos, se elevó sistemáticamente de 0,3% en el 2006 a 7.3% entre enero y setiembre del 2007.

Ello redunda en la subida de precios en ítems sensibles. El pan aumentó 10,7% en lo que va del año, los huevos se dispararon en 39%, la cebolla en 44% y el monarca pollo vio su precio aumentarse en 4,6% durante ese período.

La última reducción de aranceles no ha entusiasmado a la Asociación de Exportadores ni a la Sociedad Nacional de Industrias (ver nota aparte). Sin embargo, la Sociedad de Comercio Exterior calculó que como consecuencia los precios de carnes, lácteos, fideos y electrodomésticos se reducirán aproximadamente en 10%.

El ministerio de Agricultura informó el lunes 15 que el pollo bajó un 10% desde principios de mes. En los mercados mayoristas de Lima pasó a cotizarse de S/.3.80 a S/.3.40. La buena noticia se atribuyó a la recuperación del sector luego de los efectos del terremoto.

También fue registrado en los mercados un mayor ingreso de productos como papas, hortalizas y legumbres. Otros como las frutas siguen por debajo del promedio de meses anteriores.

El “efecto canasta” no es nuevo ni mucho menos exclusivo del Perú. El presidente mexicano Felipe Calderón vio su popularidad desplomarse en febrero último. De los 70 puntos positivos que obtuvo por sus campañas contra el crimen descendió al 48%. No había vuelta que darle a la tortilla. Ese ingrediente esencial en la dieta charra estaba más caro que los jalapeños. La experiencia de Calderón demostró que los números podían revertirse, pues luego de controlar los daños se encuentra estabilizado en un respetable 65% (ver cuadro).

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UN SEGUNDO FACTOR sopesado en Palacio de Gobierno es más atípico. Se cree que la extradición de Alberto Fujimori tuvo un coletazo negativo en la percepción del actual presidente. Un informal análisis de la psicología del peruano arroja que de la exigencia mayoritaria para traer al ex presidente para que responda a la Justicia, reflejada en encuestas recientes, se pasó a una especie de sentimiento de lástima colectiva por el actual huésped de la Diroes. Ahí se explicaría, para el gobierno, el repunte de su popularidad.

Es de esperar que el peso gravitante de Fujimori disminuya a medida que las primeras sentencias le caigan encima y se haga patente que pasará varios años en cárcel. De hecho, ha sido anunciado que por el caso del allanamiento a la casa de Trinidad de Becerra recibirá la primera condena en unas tres semanas.

EL PRESIDENTE, mientras tanto, buscó refugio en tierras más cálidas. En Chao, La Libertad, colocó la primera piedra de un conjunto de cuatro mil viviendas el martes 16 y se animó a dar un discurso en el que se dejó poseer de nuevo por el espíritu de candidato aprista. “Sánchez Cerro declaró que el APRA había muerto. Se murió él. Mejor dicho, lo murieron”, recordó. Y añadió para no dejar dudas sobre la suerte del incómodo extraditado: “El señor Fujimori, Velasco, dijeron que el APRA había muerto. Uno se murió y el otro, saben donde está. Y el APRA sigue impertérrito y firme”.

La relación con el partido plantea otro misterio a futuro si es que la popularidad de AGP continúa a la baja. En su primer gobierno, cuando las papas ardían y el presidente comenzó a naufragar en las encuestas, sucumbió a la presión partidaria por acceder a mayores puestos de trabajo. Eran los tiempos en los que había comenzado su gobierno con 97% de popularidad.

Entonces se solía identificar a Luis Alva Castro como quien ponía contra la pared a García. Veinte años después, en Chao, García ratificó la confianza en su actual y debilitado ministro del Interior.

ALVA CASTRO salvó de ser censurado la semana pasada. Su colega del sector Salud, Carlos Vallejos, enfrenta una interpelación este jueves y la posible votación de censura para la semana siguiente.

Para Giovanna Peñaflor, de IMASEN, “la defensa cerrada de Alva Castro” también le pasó la factura a García. Manuel Saavedra, de CPI, advierte además que la corrupción ya se considera el cuarto factor de preocupación ciudadana.

El nuevo cruce de espadas entre el congresista Carlos Bruce y el ministro de Vivienda, Hernán Garrido Lecca, no augura aguas calmas en el gabinete para los próximos días. En respuesta a los cuestionamientos de su propio desempeño en Vivienda, Bruce anunció la denuncia de nuevas irregularidades en el sector.

El martes 16 la jueza Carolina Lizárraga ordenó la captura del ex jefe del Servicio Integral de Salud, el aprista Domingo Vega Díaz. El escándalo de la sobrevaloración en la compra de alimentos para los damnificados del sur arrastró también la detención de tres funcionarios más y el representante de una empresa intermediaria.

Por más incomoda que resulte la exposición de casos así, también es innegable que desde el alto gobierno fue asumida la posición más dura. Del Castillo venía exigiendo la captura desde hace dos semanas y en los últimos días fue bastante explícito. Y, sobre todo, las palabras de García del 6 de octubre tampoco dejaban espacio para dudas: “El país se pregunta cuántos días más pasarán sin que vayan directamente a la cárcel los que han participado en un festín, dando un sobreprecio a productos destinados a gente en condición de emergencia y dolor”.

SAAVEDRA apunta que las tendencias negativas que afectan en las encuestas al gobierno central y a los gobiernos regionales no tocan a los municipales. Considera que la imbatible popularidad de Luis Castañeda se basa en la constante visibilidad de obras. Habría que añadir la opacidad en sus procesos de selección (ver Mar de Fondo).

Los parámetros de evaluación no son los mismos en un alcalde que en un ex presidente, pero el principio sigue siendo simple. Inaugura y cosecharás.

El gobierno espera que el próximo semestre se caracteriza por obras terminadas y no solo primeras piedras. García inaugurará la carretera Huancavelica-Izcuchaca en los próximos días. También tiene planificadas visitas menos fáciles que la de Chao. Estará en Puno entre el 25 y 26 de octubre para lanzar allí el programa Crecer y es posible que el 27 también llegue a Chachapoyas.

LOS DIRECTIVOS DE LAS ENCUESTADORAS acompañan sus cifras con juicios muy severos. Pero también coinciden en identificar una deficiencia que se advierte cada vez más en el propio gobierno. Se trata de las limitaciones en la política de comunicaciones.

Peñaflor aclara que “no solamente hablamos de spots publicitarios. La propaganda política en sociedades fuertemente desenganchadas no es siempre eficaz. La única forma de llegar es metiéndose en los ámbitos de la gente, que sepa lo que viene y lo que le puede afectar. Necesitas, por ejemplo, ministros que sean más hábiles a la hora de comunicar”.

Ese guante ya fue calzado por el Ejecutivo y se toma en cuenta en las evaluaciones con miras a los próximos recambios ministeriales.

Con todo, el Leviatán pronosticado por los sondeos de opinión es un cuadro mucho más oscuro que el pintado por el ministro Luis Carranza en la nota siguiente. Las cifras de crecimiento, consumo y expansión crediticia expresan buenas perspectivas cada vez más alejadas del lugar común de los números macro que no rozan al ciudadano de a pie.

LA PARADOJA recuerda el caso de un suburbio de Estocolmo planificado casi como un laboratorio social. Los niveles de empleo y bienestar eran óptimos, lo cual ya era mucho decir en una de las sociedades más igualitarias del mundo. Sin embargo, las tasas de suicidio se dispararon casi tanto como la imagen negativa de un presidente en el Perú.

La anécdota se puede considerar temeraria para un país con tanta pobreza y tareas por realizar. Pero también es innegable que desde la traumática decepción de la salida de Fujimori por la puerta falsa los peruanos prefieren, más que nunca, jugar a perdedor. Y en el ánimo colectivo puede pesar más un gol en el arco chileno que varios marcados en la cancha de la política.


 


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