domingo 17 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2000

31/Oct/2007
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre Informe FuturoVER
Acceso libre PolicialesVER
Acceso libre Opinión VER
Acceso libre TecnologíaVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Tauromaquia
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Salud y BienestarVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Jaime Bedoya
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Nicholas Asheshov
Sólo para usuarios suscritos José B. Adolph
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Deportes Los desafíos de los atletas al físico humano atestiguados por CARETAS en sus 57 años.

Músculos En Evolución

2 imágenes disponibles FOTOS 

Ver galería

En acción, la atleta croata Blanka Vlasic. La dueña del récord absoluto en salto alto femenino pertenece a la búlgara Stefka Kostadinova, con 2,09 m. Impuesto en 1987.

Cien metros planos, la rama estrella del atletismo: allí donde se condensa el rendimiento físico humano. Desde que CARETAS nació en el año 1950, el récord ha pasado de 10”2 segundos, del norteamericano Norwood Ewell, a 9”74, logrado por el jamaiquino Asafa Powell en el 2007: unas décimas, pero una revolución. Son como pequeños-grandes avances. En el deporte base, forzar los límites requiere de años, décadas o siglos.

Algo similar pasa con las disciplinas en las que los progresos se cuentan por milímetros o centímetros. 1950, salto largo: la marca mundial la ostenta el estadounidense Jesse Owens, con 8,13m. En 1991, su compatriota Mike Powell la estira a 8,95 m. En salto alto, otro atleta de la tierra del tío Sam, Cornelius Johnson, toca el cielo con 2.03 m en 1950. En 1993, el cubano Javier Sotomayor lo elevaría a 2,45 m.


Búsqueda | Mensaje | Revista