Informe Futuro La plenitud cronológica del ser humano ha tenido manifestaciones múltiples. Un listado.
Precoces y Maduros
 |
51 años tenía Napoleón Bonaparte al morir. Dio un golpe con solo 30. Y a los 35 ya era autocoronado Emperador de Francia. |
“A los 15 años me dediqué a aprender. A los 30, me establecí. A los 40, no tenía dudas. A los 50, conocí la voluntad del Cielo. A los 60, mi oído está sincronizado. A los 70, sigo todos los deseos de mi corazón sin quebrantar ninguna ley”. Así hablaba Confucio (551-479 a.C.) sintetizando cronológicamente su vision filosófica de la vida.
Confucio murió a los 72 años, sin saber que quinientos años después de él un joven revolucionario, aún en edad de “establecerse”, moriría a los 33 años sembrando antes la semilla de uno de los pilares religiosos de la humanidad. Ese joven era Jesús de Nazareth.