Seguridad Mientras incendios se suceden, nueva ley de edificaciones margina a los bomberos de labores de inspección.
La Guerra del Fuego
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Bomba ‘Auxiliadora 10’, en la plaza San Martín. Guantes, botas y demás equipamientos en estado de deterioro tienen que ser arreglados por los propios efectivos. |
El último gran incendio de estos días, el del mercado La Cachina en Chimbote –que sigue al de la fábrica de Tekno en agosto, al reincidente en Mesa Redonda y al de la fábrica de Vencedor, hace menos de dos semanas–, terminó de convencer a los comerciantes de Polvos Azules de paralizar actividades voluntariamente el lunes 12 y revisar sus propias instalaciones, tal vez por una mezcla de súbita responsabilidad, cargo de conciencia y oportunismo comercial (llamaron a la televisión). Buena idea. El detalle es que ni un solo bombero estuvo presente.
Y no lo estará ni siquiera cuando llegue la ocasional inspección obligatoria, porque la nueva Ley General de Regulación de Habilitaciones Urbanas y de Edificaciones (Ley 29090, publicada en El Peruano el 25 de septiembre) prescinde de sus servicios. Si antes el Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Perú (CBP) tenía una intervención limitada en los temas de seguridad contra incendios en edificaciones grandes y públicas, de ahora en adelante solamente entrará en acción cuando el fuego ya esté presente.