Seguridad Generales de la asonada del 13 de noviembre de 1992 reciben significativo desagravio en el Real Felipe, a falta de uno político.
Por la Puerta Grande
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Quince años después del intento de restablecer el Estado de Derecho, los militares insurgentes regresaron al lugar donde estuvieron detenidos por casi tres años: el Real Felipe. De izquierda a Derecha: coronel Wilder Sánchez, teniente coronel José Chávez Begazo, coronel Arturo Moreno, general Manuel Obando, teniente coronel Pedro Tello (atrás), general Jaime Salinas, general Luis Soriano, coronel Víctor Granda y mayor Hugo Ormeño. |
Cosas del destino. El martes 13 de noviembre se cumplieron 15 años del operativo militar que lideró el general EP Jaime Salinas Sedó para restablecer el orden constitucional vulnerado el 5 de abril de 1992. Y precisamente este último martes, la Policía le echó el guante al oficial que, por orden de Vladimiro Montesinos, develó la insurgencia y apresó a los oficiales insurgentes: el general Luis Pérez Documet.
Curiosamente, Pérez Documet se paseaba como en su casa por las instalaciones militares y nadie le decía nada, pese a tener una orden de captura emitida por el Poder Judicial. Era un virtual prófugo de la justicia. El viernes 9, por ejemplo, acudió a una ceremonia por el Día de la Infantería del Ejército en la División de Fuerzas Especiales, en Las Palmas, y hasta brindó un enérgico discurso a los invitados.