(Miércoles 21 de noviembre). Una permanente tomadura de pelo mutua fue el concierto al alimón que Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina brindaron a su público peruano. El show incluyó malabares de un Serrat insospechadamente equilibrista, gestos de un Sabina mimetizado con el Charlot de Charles Chaplin (sombrero hongo, bastón, traje negro), tres despedidas en falso con sus respectivos regresos a escena y vino Perineo de la bodega serratiana El priorato. Como si hubiesen estado en un concurrido bar, los cantautores corearon con los peruanos canciones como “Penélope”, “Por el bulevar de los sueños rotos” y “Contigo”.