Vida Moderna Bellas y bestias congregadas en Lima por el “II Inkatatoo Expo”.
Circo ‘Freak’
 |
Angela Ryan, 27, norteamericana, una de las modelos alternativas más requeridas. Ver www.angelaryan.com |
La puerta del Centro de Convenciones del Hotel María Angola lucía corriente y apacible. Si alguien se asomaba escuchaba música, pero no veía mucho más: altos paneles blancos cruzaban la sala. Si se la atravesaba hasta llegar al fondo, decenas de cabezas con cuellos estirados formaban una nueva barrera alrededor del escenario. Sobre este, Angela Ryan terminaba de arrancarse la blusa.
Every girl and boy/ Need a little joy/ All you do is sit an stare/ Beggin on my knees/ Baby, wont you please/ Run your fingers through my hair. Más de uno –mucho más– quería complacer el pedido que Joan Jett hacía desde el parlante. Do you wanna touch me there? invitaba el disco de la Jett. ¿Quieres tocarme ahí? y Angela –pelirroja, peligrosa– se trepaba agilita sobre la silla dando malvada espalda al público. Pero los muchachones de casaca amarilla, apostados estratégicamente entre el escenario y la masa, se encargaban de que nadie se tome la letra de la canción en serio.
El show de striptease de la norteamericana Angela Ryan fue uno de los que se presentaron el segundo día del Inkatatoo Expo, segunda convención de tatuaje organizada por el peruano Miguel Ramos del 23 al 26 de noviembre. Entre los invitados se encontraban tatuadores internacionales y locales, y figuras tales como esta señorita, digna y despechugada representante de aquello que ha cobrado bastante popularidad en los últimos tiempos: el modelaje alternativo.
Chicos Suicidas
No sólo es la segunda vez que esta colombiana visita Perú para participar en una convención de tatuaje. También es la segunda vez que posa, solícita, para estas páginas. Sally, de veinticuatro años, no tiene un show oficial de
striptease, pero sí experiencia a la hora de ventilarse con estilo. Como integrante de las Chicas Suicidas, revela su tatuada anatomía desde la página web www.suicidegirls.com. Y muestra, de paso, que las consabidas fórmulas de belleza resultan sosas, y que los tatuajes y perforaciones no son vienen con pose de malditismo: su piel está cubierta de patitos, pájaros y bichos por el estilo.
Sally compartió stand con el anunciado norteamericano que se hace llamar The Enigma (ver CARETAS 2003), y cuyo show involucra largos tubos plásticos pasando por su garganta y a una valiente esposa con una manzana en la boca, mientras que él sostiene una sierra eléctrica con sus azules manos. Su cuerpo está tatuado, casi por completo, a manera de un rompecabezas gigante. Pero aún queda espacio para algunas piezas. ¿Piensa tatuarse el cuerpo por completo? “Pronto, pronto, hay un momento y un lugar para todo. It just takes time”. Pocos de los admiradores locales, que insistían en tomarse fotos en las que él los esté ahorcando, podían adivinar que este tejano se pasó sus primeros años de vida en lecciones de piano, flauta y hasta de danza. “Culpa de mi madre”, acusó. “Pero te abre la mente, ¿sabes? No es que yo me haya tatuado y haya dicho: ya, soy un artista. Yo lo fui antes de haberme hecho el primer tatuaje”. ¿Le molesta que la gente ignore eso? “Nah, pagan igual”, dijo, azul y mutilado, y se rió. La cola para la foto seguía creciendo (R. Vaisman)
Pin-Up a la Peruana
Primera Suicide Girl peruana. Acompañaba a Sally en el stand de las Suicide Girls. Su perfil ya se puede ver en la página, pero sus fotos aún no están colgadas. A los administradores no les gustó la sesión y tiene que mandar otra. Aparecerá como Dpsycho, pero Diana es su verdadero nombre. Es una limeña de 19 años, estudiante de Diseño Gráfico en IPAD. Dice que ya está aceptada y que cuando tenga sus nuevas fotos será la primera “Chica Suicida” peruana.
“Para entrar son súper exigentes: tienes que haber cumplido 18 y luego, te hacen una serie de preguntas para averiguar tu estilo de vida, si vas a conciertos, si te gusta la movida de los tatuajes. Tienes que mandar fotos sin retoques y después ya una sesión. ¿A quién no aceptarían? A una fresa que escucha Mandy Moore. Pero hay de todo: punks, electrónicas, góticas, candyravers. No todas tienen que ser lindas, o lindas de una sola forma.
No me da vergüenza desnudarme porque siempre me ha gustado el trabajo clásico de Betty Page o de Marilyn Monroe, y ese tipo de desnudos, naturales y nada pornográficos, promueve la página. Pero, igual, mi familia no sabe cómo estoy posando. Es que aquí todavía lo toman mal. Quizás por eso soy la única chica peruana”.