domingo 17 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2004

29/Nov/2007
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre JusticiaVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre Medio AmbienteVER
Acceso libre Opinión VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Tauromaquia
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Jaime Bedoya
Sólo para usuarios suscritos Nicholas Asheshov
Sólo para usuarios suscritos José B. Adolph
Sólo para usuarios suscritos Harold Forsyth
Suplementos
Acceso libre ViájateVER
Acceso libre CADE 2007VER
Acceso libre Crecer SanoVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Actualidad Las propuestas presidenciales vistas a la luz del debate sobre políticas sostenibles y el índice que mide cuántos recursos renovables puede consumir una población.

La Huella Ecológica: Muerto el Perro Empieza la Vaina (VER)

Ampliar imagen
Como fue adelantado, el presidente Alan García publicó el último domingo sus propuestas para acabar con el mal del “perro del hortelano”, incluyendo varios proyectos de ley que, en varios casos, todavía no han sido aprobados por el Congreso. Su nueva doctrina seguirá siendo discutida, este fin de semana, durante la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) en Trujillo. Uno de los ángulos más comentados, además del evidente giro en torno a la inversión privada, ha sido el del impacto ecológico y ambiental que podrían tener algunas de las “recetas”.

La Huella Ecológica (HE) pisa fuerte en días de perros, hortelanos y bonanza económica. Se trata de una herramienta que mide cuánta agua y territorio –recursos renovables– consume anualmente una población. Esto se confronta con la capacidad del planeta para absorber los desechos sirviéndose de la tecnología disponible. Según la medición global, la HE actual de la Tierra sobrepasa en un 23% su capacidad regenerativa. Es decir, hoy consumimos en un año lo que el planeta puede renovar de modo sostenible en catorce meses.

El proyecto nació en la Universidad de British Columbia, Canadá, y sus creadores fueron Mathis Wackernagel y William Rees. Tiene entre los miembros de su consejo consultivo al famoso ambientalista David T. Suzuki y los premios Nobel de la Paz Óscar Arias, ex presidente de Costa Rica, y Wangari Maathai, activista de Kenia. José Manuel Barroso, presidente de la comisión europea, es otro de los notables entusiastas.

Ya 22 países trabajan con la organización sin ánimo de lucro que funciona desde el 2003, entre ellos Brasil y México. La meta es imponer la HE como un indicador de sostenibilidad tan indispensable para los países como el Producto Bruto Interno. El objetivo más inmediato es, en el 2015, contar con diez países que manejen su “riqueza ecológica” del mismo modo que monitorean sus finanzas. Canadá, Francia, Italia y el Reino Unido son probables candidatos. El ex alcalde de Londres, Ken Livingstone, realizó intensivas campañas en su ciudad.

LOCALMENTE, el secretario general de la Comunidad Andina, el ecuatoriano Freddy Ehlers, se ha declarado devoto de la Huella Ecológica y cada vez que declara en algún programa televisivo hace alusión a ella como si fuera un peregrino en el camino de Santiago de Compostela.

Otros son menos entusiastas. Xavier Sala i Martín, el famoso economista español que será figura estelar en la CADE este fin de semana en Trujillo, no disimula su escepticismo con el método. En entrevista con el diario El Comercio criticó a Greenpeace porque advirtió, basándose en la HE, que necesitaríamos cuatro planetas si todos los países crecieran al ritmo de la locomotora china. “Esa gente que dice que no hay que crecer más para evitar la destrucción del medio ambiente son hombres blancos, ricos y del norte”, criticó. “¿Acaso ves africanos en los barcos de Greenpeace? Ahora que ellos son ricos, dicen que hay que parar el crecimiento. Lo que tiene que hacer el Perú es que la gente se apunte al carro del crecimiento económico. A lo mejor tengamos más CO2 en la atmósfera pero mucho menos pobres. En el balance, entonces, seremos más felices”.

Ampliar imagen
Sala i Martín se precia de hablar sin tapujos y no escatima guijarros para tumbar de sus pedestales a famosos ecologistas como el ex vicepresidente estadounidense –y también Nobel 2007– Al Gore.

El economista de trajes vistosos olvida quizás que las autoridades locales de varias ciudades españolas adoptaron la HE como una herramienta para controlar sus niveles de consumo. No se encuentra, a pesar de ello, solitario en sus críticas. El gobierno australiano publicó un estudio en el que se cruzan el último Índice de Desarrollo Humano (IDH) de Naciones Unidas con la Huella Ecológica. De allí se deduce que los países que mejoran su IDH empeoran, por lo general, su HE.

Pero una mirada un poco más calibrada demostrará que los promotores de la HE no ladran. Y que incluso algunos de sus argumentos podrían ser volteados como una tortilla a favor de la nueva filosofía de Alan García.

EL DÉFICIT del 23% mencionado líneas más arriba se refiere a la HE global del planeta. Así, cada habitante consume recursos agrícolas, animales, pesqueros, infraestructura y de bosques (papel y combustible). También se contabiliza la producción de dióxido de carbono.

La última medición (data del 2003 publicada en el 2006) revela que cada habitante utiliza en promedio 2.2 hectáreas del conjunto mencionado. La biocapacidad total es de 1.8 hectáreas por persona. Esto arroja un déficit de 0.5.

Al momento de acercar el lente es visto que los países de ingresos altos queman, en promedio, 6.4 hectáreas per cápita. Los números se disparan en casos como el de los Emiratos Árabes (11.9) y Estados Unidos (9.6). En ambos casos, y por obvias razones, la “huella del carbono” se lleva la parte más grande con 11.0 y 5.66, respectivamente.

En el caso de los países con ingresos medios el promedio de la HE es de 1.9 hectáreas. El Perú pertenece a ese grupo pero su consumo es menor: 1.4 hectáreas por persona. El asunto es más interesante si se repara en que la biocapacidad de nuestro territorio es de 3.8 hectáreas por persona.

Es decir, estamos entre quienes no son deficitarios y, más aún, gozamos de una importante “reserva”.

Pero, a diferencia de lo declarado por Sala i Martin, en el documental The Ecological Footprint: Accounting for a Small Planet los hombres ricos, blancos y nórdicos no ponen el grito en el cielo sobre la explotación de los recursos de países más pobres.

Las principales críticas de Wackernagel son enfiladas hacia el mundo desarrollado. Un dato resume su voracidad. Según los cálculos, el metro cuadrado de un gran mall de cualquier ciudad norteamericana, con tanto aire acondicionado como para provocar el ataque de cualquier asmático, requiere para su mantenimiento del equivalente de 1,600 metros.

Durante el documental Wackernagel señala que, mientras los países de altos ingresos vieron crecer su huella ecológica en 8% entre 1991 y el 2001 (y llegar al déficit actual de 3.1 hectáreas por habitante), los de ingresos medios y bajos la vieron decrecer. “En áreas pobres la gente necesita en realidad Huellas Ecológicas más grandes para satisfacer sus necesidades básicas”, reconoce el cerebro del programa.

EN EL ARTÍCULO del Perro del Hortelano, y en su reciente secuela, García se refiere a la deficiente utilización de los recursos naturales en el país. Sus críticos le increpan su ilimitada confianza en la inversión privada y reclaman el aparente giro a la derecha en su discurso (ver CARETAS 2001).

De otro lado, es indudable que algunas cifras de la Huella Ecológica juegan a su favor en el partido de fondo:

“Hay millones de hectáreas para madera que están ociosas”, se queja el presidente. La HE indica que 0.09 hectáreas de bosque per cápita son utilizadas en el Perú, mientras que la biocapacidad del país es de 2.45 hectáreas.

“Japón tiene menos riqueza pesquera pero come cinco veces más pescado por año y por habitante que el Perú, porque ha desarrollado su maricultura”, escribió García y reincidió en el tema el domingo último. Se aprovechan 0.12 hectáreas de recursos pesqueros por persona. La disponibilidad es más del triple, 0.39.

El déficit también se expresa en la utilización de tierras de pastoreo: 0.16 hectáreas p/c versus 0.55.

El pronóstico reservado viene con las emisiones de CO2 y el uso de energía, que equivale a más de la mitad de la HE en el mundo. Aunque los números no son exactos, el Perú se encuentra dentro del promedio latinoamericano en la variable (menos de 0.59 hectáreas p/c). CARETAS consultó a Jan Schwarz, coordinador de comunicaciones de la organización, quien respondió que la “huella de carbono del Perú sufre de grandes saltos a lo largo del tiempo. Esto refleja las dificultades para calcularla a partir de productos y energía que son exportados”.

Pero la resolución presidencial de aprovechar más el potencial minero (“apenas la décima parte de esos recursos está en proceso de explotación, porque aquí todavía discutimos si la técnica minera destruye el medio ambiente”) no augura para los escépticos un mañana alentador (ver nota de Manuel Pulgar Vidal en CARETAS 2001).

Aún así, AGP asegura que por la vía del decreto supremo acortará los plazos “para la gasificación de la industria y del transporte”. Otro proyecto de ley impulsará la generación eléctrica con recursos renovables, “las caídas del agua, que son la riqueza más grande que tiene el Perú para abastecerse y exportar”. El uso de tecnologías “limpias” es condición para la reducción del CO2 y la tendencia sudamericana de mover la matriz hacia la energía termo e hidroeléctrica es celebrada por los especialistas (ver www.footprintnetowork.com y www.carbonfootprint.com).

Inesperadamente, el nuevo catequismo de García puede guardar correlato ecológico. Su riesgo reside en el refrán del perro que ladra y no muerde. En el buen sentido del mordisco, se entiende. (Enrique Chávez)

Hectáreas de Recursos Utilizadas al Año por Persona

Biocapacidad Global 1.8
Emiratos Árabes 11.9
Estados Unidos 9.6
Kuwait 7.3
Australia 6.6
España 5.4
Japón 4.4
Argentina 2.3
Chile 2.3
China 1.6
Perú 1.4
Afganistán 0.1

Zafar el Bulto

Visión crítica sobre modificaciones legales, compras estatales y el riesgo con los organismos internacionales.

Los escritos del Presidente han servido de paraguas para varios sectores del gobierno, en medio de una lluvia de críticas por el atraso en las inversiones públicas del ejercicio 2007.

Pero para los gobernantes, la culpa propia siempre es ajena. El Presidente, en sus artículos, ya dijo quiénes son los culpables. Los ministerios y demás dependencias, sindican a la ley 26850, de contrataciones y adquisiciones, porque, según ellos, sus licitaciones son engorrosas y hay continuas impugnaciones a los resultados.

Dicho con palabras en boga, el Estado no sabe cómo adquirir los medios que necesita para operar la huerta. Por eso sostiene que cambiando la ley podrá comprar más rápido y sin reclamos.

Lo que sucede, en realidad, es que el gobierno no está dispuesto a hacer lo que debe: convertir al Estado en un Cliente Respetable. Mientras eso no ocurra, las compras estatales seguirán siendo un desastre, aunque la ley cambie todos los años.

Además, ya ley ya se cambió, y resultó un fiasco. En los conatos de compra de patrulleros y ambulancias se aplicó el Procedimiento Abreviado creado por el Decreto de Urgencia N° 124-06 con la finalidad de reducir los plazos y exigencias de la ley 26850, y prohibir las impugnaciones. Cuando se puso en práctica, ocurrió lo previsible: a la primera de bastos, las impugnaciones se hicieron a través de la prensa.

El Presidente ha lanzado varias propuestas, tres de ellas relacionadas con las adquisiciones y contrataciones. Son: el cumplimiento efectivo de la presunción de verdad, el establecimiento de un plazo límite de tres meses para los estudios de las inversiones públicas, y la tercerización del control de la inversión.

La presunción de verdad está implícita en toda declaración jurada, pero cualquier medida que se tome sobre ella caerá en saco roto mientras no se castigue el perjurio. El plazo límite para los estudios se refiere, sin duda, al que debería existir para su revisión.

En cuanto a la tercerización hay que andar con cuidado. Reglamentada, puede ser buena, pero no puede significar que el Estado se desentienda de sus adquisiciones y contrataciones.

Por lo tanto, nada de lo propuesto hará que el Estado se convierta en un Cliente Respetable, es decir aquel que en una licitación elabora bases que no están sesgadas a favor de algún postor, formula especificaciones claras y precisas, calcula presupuestos referenciales apropiados, conduce con corrección profesional la selección del proveedor y, después de firmado el contrato, cumple los compromisos adquiridos. Para lograr eso se necesita cambiar las personas, no la ley.

Para una empresa, ser considerada un Cliente Respetable es algo de importancia vital. Sin embargo, parece que en el Estado nadie piensa así, porque al ceder sus competencias a los organismos internacionales no se encamina a ser un Cliente Respetable. Por el contrario, confirma su condición de Cliente Poco Confiable y recibe de los organismos internacionales el tipo de trato que uno no quisiera para sí mismo: le exigen el pago adelantado del íntegro de sus propios servicios y el de las adquisiciones o contrataciones que van a efectuar por cuenta del Estado peruano.

El PNUD, que es el más usado, fue creado por las Naciones Unidas, en 1965, para ayudar a la administración de los países más atrasados, principalmente las repúblicas surgidas en África después de la Segunda Guerra Mundial. En esa época, EsSalud, por citar a uno de sus principales usuarios, tenía 30 años de vida. Todos los años transcurridos no le fueron suficientes para aprender a contratar y a cumplir lo contratado. Ahora, simplemente, renuncia a hacerlo.

Por lo tanto, encargar las adquisiciones y contrataciones a los organismos internacionales no es tercerizar el control de la inversión. Es zafar el bulto, y dejar que arree el que venga.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente

Artículos relacionados:
Movida Pascual (VER) (Caretas 2007)
Trato Hecho (VER) (Caretas 2005)
El Giro a La Derecha (VER) (Caretas 2001)
Mucho Ruido, Tantos Jueces (VER) (Caretas 1999)
APEC: Cumbre de Película (Caretas 1993)
APEC: Toma la Posta en Australia (VER) (Caretas 1992)
El Calibre Del Mensaje (VER) (Caretas 1987)
¿Por Qué Tanta Hiel si
en la Balanza Hay Miel?(VER)
(Caretas 1986)
Choque Frontal (VER) (Caretas 1984)
La Presidencia Novoandina (VER) (Caretas 1982)
Algo se Mueve en el Poder (VER) (Caretas 1979)
Se Salió el Río (VER) (Caretas 1975)
Una Cuestión de Palabra (VER) (Caretas 1973)
Lio de la Giampietri (VER) (Caretas 1971)
Plan de Guerra (Caretas 1970)
Alánisis (Caretas 1967)
SHOCK de Tensiones (Caretas 1966)
Deslinde y Desmarque (VER) (Caretas 1963)
La Doble Partitura (VER) (Caretas 1962)
El Nuevo Compañero (VER) (Caretas 1960)
El Balance de los 180 Días (VER) (Caretas 1959)
Tres Pies al Gato (VER) (Caretas 1958)
Cuando el Presidente es Papá Noel (VER) (Caretas 1956)
Entre Gallos, a Medianoche (VER) (Caretas 1954)
El Chongo y el Chato (VER) (Caretas 1953)
De Vuelta al Juego (VER) (Caretas 1952)
Un Mar de Planes (VER) (Caretas 1950)
El Soplo de los 100 Días (VER) (Caretas 1949)
El Drama y la Dama (VER) (Caretas 1948)
Misión en Washington (VER) (Caretas 1946)
Pinchan Pero No Cortan (VER) (Caretas 1945)
¡Derecha, Izquierda! (VER) (Caretas 1944)
Líneas Cruzadas (VER) (Caretas 1943)
El Castillo Del Premier (VER) (Caretas 1939)
Alerta Gorda (VER) (Caretas 1938)
A la Hora de Los Loros (VER) (Caretas 1937)
Detrás del Mensaje (Caretas 1936)
Arrancaron (VER) (Caretas 1935)
Terapia de Choque (VER) (Caretas 1934)
Lidiando Con Camisas de Once Varas (VER) (Caretas 1933)
¿Bombas de Tiempo? (VER) (Caretas 1931)
La Urna es un Horno (VER) (Caretas 1920)
Búsqueda | Mensaje | Revista