domingo 17 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2005

06/Dic/2007
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre JusticiaVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Tauromaquia
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Salud y BienestarVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Suplementos
Acceso libre AutosVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Fútbol A 20 años de la tragedia del Fokker del 8 de diciembre, nueva camada de futbolistas insufla sangre fresca a Alianza Lima.

De ‘Potrillos’ a ‘Jotitas’

6 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

Ver galería

Último retrato de los Potrillos. Vencerían a Deportivo Pucallpa por 1-0.

En la huerta del perro del hortelano del fútbol nacional, Reimond Manco, a sus 17 años, se zafa de la inacción persiguiendo la pelota con la voracidad de un caníbal. El entrenamiento en el Estadio Alejandro Villanueva se divide en dos grupos: los titulares del primer equipo trabajan con el profesor Miguel Ángel Arrué, mientras que el resto, en su mayoría juveniles, entre ellos los seis ‘jotitas’, son exigidos por el gurú César Cueto para embocarla al arco con centros repetidos. Un desinformado creería que Manco está jugando: éste sonríe ante cada intento fallido de conectar la pelota, bromea con la zurda lírica de Cueto, se tira al piso, se rehace, y solicita un nuevo envío al corazón del área chica. La lealtad es con la redonda, y no con la seriedad del profesionalismo mal entendido. Pero si uno intercambia palabras con Manco, caería en la cuenta que el emblema de los Sub-17 mundialistas está fuera de todo: de los dirigentes, de Magaly, de Bayly, de “Pizarrón”, de los medios de comunicación, del bagaje histórico de su club, e incluso de la tradición aliancista de invertir en menores y sortear la crisis de valores (ver recuadro). Un mal necesario: sacrificar el carácter colectivo del fútbol por la arrogancia individualista para salir de la mediocridad. Manco mira hacia delante, hambriento por comerse al mundo (acaba de meter su primer gol con los victorianos en el triunfo de Alianza 3-2 Bolognesi. Los íntimos pujan por el título del torneo Clausura). Ignora la otra razón que lo convoca esta nota: el 8 de diciembre se cumplen 20 años de la tragedia del avión Fokker F-27 que, al impactar en el mar de Ventanilla, desapareció a una generación de cosecha blanquiazul. Luis “Potrillo” Escobar es el ídolo que Manco nunca vio, pero él es el predestinado de los ‘jotitas’ que toma esa posta para no sucumbir como Waldir Sáenz y matar de una vez el ‘hortelanismo’ que anestesia el balompié local.

–¿Tiene algún recuerdo del equipo que falleció con el Fokker?
–Nada. Si ni siquiera había nacido. No tengo DNI.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista