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Exposiciones Obras de pacientes de Larco Herrera desde el 29 en la Biblioteca Nacional.

Variaciones Del Desvarío

7 imágenes disponibles FOTOS 

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Lúgubre pintura anónima, desde el 29 en la Biblioteca Nacional (Av. de la Poesía 160, San Borja).

Marita. Marita, tus nalgas. Tus senos. Marita, tus piernas rodeándome. Tu cabello corto, sobre los hombros. ¿Mi Quimera? Que perfuma más que rosas. Te veo en todos lados. Acercándome tu boca (El primer bocadito), sobre tu almohada, bailando. Baylando, así se hace el amor dichoso. Siempre desnuda, calata, Marita. Marita. Marita.

En un día cualquiera de los primeros de 1931, Arturo Madueño pasaba al papel las imágenes que su mente repasaba con fruición. El 5 de marzo, había sido internado por su esposa, Isabel Gonzales de Madueño. Y ahí estaba este joyero y grabador nacido en Arequipa y residente en Lima, a sus cuarenta y ocho años, de raza blanca, religión católica e instrucción media incompleta según su registro de ingreso. Ahí estaba, delineando la carne descubierta, lasciva, de su Marita, mientras sus compañeros, seguramente, se inclinaban sobre sus propios papeles.


 


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