Música Lima disfrutó de dos megaconciertos y dos noches de farra con Soda Stereo. Llenos totales en ambas fechas colmaron el apetito musical de 90 mil espectadores.
Ciudad Con Sabor a Soda
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Cerati está considerado entre los mejores cinco músicos populares contemporáneos de Argentina. |
Esquivando besos en la pista de baile, brindando con un Jack Daniels. Secando un pisco sour de la barra del club Nébula. O bailando un
remix caleta de Depeche Mode, cortesía del DJ Lenti. Tal vez allí, Gustavo Cerati se sintió un fanático más, escuchando el recital del alemán de la indietrónica, Ulrich Schnauss. Al día siguiente, Cerati tendría que tocar para 45 mil peruanos prestos a colmar su segundo concierto en el Estadio Nacional.
Quienes no estuvieron el sábado en aquel privado de Nébula, en cambio, pudieron al menos conocer a Soda a través de su concierto. Escuchar esas canciones primigenias como “Juego de Seducción”, con el libertinaje propio de una banda que nació con la democracia argentina. Reconocer en “Primavera 0” al Dynamo, el mejor disco de Soda que no suena a Soda. O dejarse llevar por “Cae el sol”, típica canción de amor ceratiana. Todos los elementos están ahí: el desencuentro (Y cada vez que vuelvo / tus ecos están…sale el sol / y no te puedo encontrar), la medianía (me arrojaste a la inercia / sin novedad, sin decepción) y las referencias oníricas (y quería despertarme / y al fin con vos volver a jugar). En el escenario, una supernova se enciende gracias a seis pantallas y la gestalt en el mismo lugar donde minutos antes llovían las estrellas de “Un millón de años luz” y la luna de “Signos”. Imágenes celestes de ese tipo pueblan el ideario ceratiano, reforzado por la luz led de un cielo de miles de celulares en el coloso José Díaz. Hacia el final de “Cae el sol”, Cerati rasguea diez segundos de una tímida canción de cuna. Es “Here comes the sun”, del beatle George Harrison. Cerati lo había hecho antes, hacia el inicio de “Fue”, tocando la introducción de “Stairway to heaven” como quien espera el concierto que Led Zeppelin daría en Londres el entonces aún inexistente 10 de diciembre. También pateando su guitarra en “Sueles dejarme solo”, canción de cuando Soda se creía Nirvana. Y lo haría después, tartamudeando adrede en “Te hacen falta vitaminas” como lo hace The Who durante “My generation”, ya finalizando el recital. Pero lo de Harrison quizás fue un guiño a Gerardo Manuel por preferir homenajear a John Lennon antes que corear “Persiana americana” durante las mismas fechas (8 y 9 de diciembre). “Son una copia de The Cure”, reveló Manuel Rojas sobre Soda. “Y Maná es una copia de The Police”, remató. No se pudo conocer la opinión de The Cure sobre quién había copiado a Los Shains.