Historia Hallazgo histórico: bajo la casa de Bodega y Quadra aparece la evolución arquitectónica de Lima desde el S. XVI y 200 mil objetos de diversas etapas
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Un viejo mito dice que existen pasadizos secretos que comunican la iglesia de San Francisco con Palacio de Gobierno. Por otro lado, los apretujados habitantes de la manzana de El Rastro y La Soledad, que se encuentra en medio de ambos edificios, tenían la sensación de que el piso en la primera planta era hueco, pero estaban muy ocupados sobreviviendo para ponerse a averiguar por qué. “Aunque a veces se rompía alguna parte del piso y parecía que había algo más abajo”, dice la señora Palmira Alanya, que ahora sabe que su parcela en la casa de Bodega y Quadra, en donde hasta antes de la intervención municipal vivía una treintena de familias, se ubicaba justo encima de un arco del siglo XVI intacto.
Los trabajos del Programa Municipal de Renovación Urbana (ver nota aparte) contemplaban las excavaciones en la manzana para ganar espacio y encontrar suelo afiatado para construir. La historiadora Milagros Romero y los arquitectos del programa, al tanto de la historia de los corredores subterráneos, estaban a la expectativa. Encontraron algo mucho más valioso.
Don Tomás de la Bodega y Quadra, comerciante y naviero de origen vasco que llegó a presidir el Tribunal del Consulado de Lima, compra el solar en 1748. Este se había reconstruido luego del gran terremoto de 1746 pero sobre los escombros originales: debajo de la nueva casa existía la casa antigua, “que incluía una plaza con canto rodado, arcos, corredores y habitaciones”, como señala Romero. La familia conservó la propiedad durante 4 siglos. Romero agrega: “Es un ejemplo único en el Centro Histórico, porque contiene evidencias de la evolución urbana de la ciudad de los siglos XVI a XIX, además de una porción de las murallas ribereñas del XVI, conocidas como tajamar y construidas para evitar la erosión del río Rímac en épocas de crecida”. También se encontraron más de 200 mil piezas (íntegras y fragmentos) de los periodos Incaico, Colonial y Republicano, e incluso piezas de cerámica china de la dinastía Ming, que se explica por la actividad mercante de don Tomás y su hijo Juan Francisco. Este último es un personaje por sí mismo: en sus travesías descubrió la isla de Vancouver (Canadá), que durante mucho tiempo se llamó por eso Isla Quadra, e introdujo el pisco en Estados Unidos. Es uno de los principales responsables de la posterior fiebre del pisco punch en San Francisco. Su zona principal de comercio, sin embargo, estuvo entre las aguas de Chile, México y Panamá.
La Municipalidad de Lima planea convertir el lugar en un museo de sitio. El hallazgo de Bodega y Quadra ha significado un inesperado y adicional vuelo histórico para la zona, que se suma a la Casa de las Trece Puertas, la casa del Rastro, la casa Mendoza y la casa del Balcón Ecléctico, todo en una misma manzana. Y pensar que los limeños la dábamos por perdida. (GSV)