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Vida Moderna :::: La fiebre ficha por la chicha ya se deja sentir en pubs y discotecas pitucas.

¡Llegó la Chicha Chic!

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Viernes 18 de enero, medianoche. El Chongo de Tongo en la discoteca miraflorina Barza Xtreme.

¿Genialidad singular o estupidez colectiva? Tongo recibe S/. 4 mil por entonar 40 minutos de “La Pituca” en una discoteca de Miraflores. ¿Performance o cojudez? ¿Protocumbia o dislexia? Ni cumbia ni chicha ni limonada, sino todo a la vez. Los pitucos se burlan de él señoreándolo, diciéndole “señor Tongo” en lugar de “Sr. Abelardo Gutiérrez” o simplemente Tongo, o acaso the artist formerly known as Tongo. Pero también se ríen al ver caer su propia máscara ficha, al confrontar su racismo de pantonera con la camaleónica piel brillante de Tongo, voz que oportunamente significa ‘estafa’. Lo abrazan porque abrazarlo es abrazar la modernidad, la tolerancia políticamente correcta, la mente abierta tan de moda, el cosmopolitismo para quien la frontera del Perú queda en Surquillo. Lo besan y toquetean con osadía de borracho. Es que pararse al lado de Tongo los hace verse mejor. Los blanquea y les da caché. Los refina porque es más cool sonreír de medio lado que escupir. Pero también los descuadra: es cholo pero Jaime Bayly lo besa. Gana bien pero viste un terno piel de ángel. Es feo pero se baña en Asia. Es carismático pero cholea y chotea a las chicas no-tan-pitucas que se suben al escenario a su lado, como diciendo “ah, ‘La Pituca’: esa es mi canción”.

Pero Tongo es sólo la punta roma de esta fiebre ficha por la chicha. En las playas de Asia, el Juanito fue el epicentro del baile. Robert Capuñay, dueño de la discoteca Cumbia Vip, también remeció el balneario con su cumbia en vivo. Los Caribeños de Guadalupe cerraron el año en azul metálico. El grupo Kápital –dueño de Kápital Disco (Comas), Kápital Sur (San Juan de Miraflores) y La Calle 8 (Lima)– habría ampliado fronteras hacia el AB comprando la discoteca Vocé (Lince) y reafirmándose en el ya conquistado Bartini Bar de Miraflores, demostrando que el crossover también es empresarial. Finalmente, los chiclayanos del Grupo 5 ya conquistaron el último bastión blanco: Aura. Y en su aniversario. El antropólogo y organizador del conversatorio Lo Cholo en el Perú, César Ramos, aclara: Tongo fue nuestro Lou Reed criollo. “No es un improvisado; está desde los tiempos de Chacalón. Pero ahora se ha convertido en un payaso al lado de la música de estas bandas.”


 


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