Economía Resaca de trillonaria crisis en el mercado inmobilario norteamericano ahora arrastra al de derivados y de seguros. Nuevos inquietantes detalles.
El Resfrío del Tío Sam
Todo indica que en los
trading floors de Wall Street continuarán las salvas de aplausos. Eso no augura buenos tiempos, sino todo lo contrario. En la peculiar etiqueta de los banqueros, cuando uno ellos es despedido, el resto le obsequia una ovación.
La caída de las Bolsas mundiales, que comenzó el lunes y siguió el martes, estaba cantada desde la última semana, cuando el desempeño de las acciones de dos firmas poco conocidas confirmó que el mercado está de color hormiga, que la crisis financiera tiene para rato y que la liquidez seguirá achicándose. En el Perú los que han oído hablar de las firmas MBI y AMBAC se cuentan con los dedos, pero en Wall Street la cosa es distinta. Ambas empresas se dedican al mismo negocio: proveer las pólizas de seguro financiero que garantizan de manera incondicional e irrevocable el pago del principal e intereses de una deuda si el emisor de la misma no cumple con hacerlo.