Personajes Homenaje al visionario arquitecto Ernesto Aramburú, cuando se discute futuro de su creación, la Costa Verde.
La Costa Soñada
“Hay que hacer todo con el mar, nunca contra él. Hay que saberlo entender… El mar habla”. Esto decía el arquitecto Ernesto Aramburú Menchaca, y lo repetía, aun entre otras voces menos amables, incrédulas; burlonas, incluso: “Hasta loco me decían”, recordaría después. Mucho después de ese 1969, cuando él ganó el concurso internacional promovido por el BID, “Defensa del Litoral y Playas para Lima Metropolitana” y diseñó, junto con otros profesionales, los estudios de prefactibilidad del Circuito de Playas. Mucho después de haberse realizado la construcción –que él mismo supervisó, ya como alcalde de Miraflores– y de que apareciera frente al mar limeño lo que ahora se conoce como la Costa Verde.
Es por esto que dentro del “Foro sobre el rol urbanístico de la Costa Verde”, el Colegio de Arquitectos preparó un homenaje al arquitecto de ochenta y siete años, que se realizó en su primera fecha, el martes 5, a cargo del alcalde de San Isidro, Antonio Meier, y del Decano Regional, Enrique Alegre.
Este reconocimiento se enmarca en la denominada Nueva Visión Urbanística para la Costa Verde, aprobada en febrero del 2007, con los cambios promovidos por la Autoridad del Proyecto Costa Verde y la Municipalidad de Lima. Y también en un contexto que evidencia varias curvas peligrosas: desde las protestas que suscitaron la construcción de los restaurantes Cala y Rústica frente al mar de Barranco, hasta la reciente gresca entre la inmobiliaria Gremcitel (antes Gremco) y el INC sobre las playas La Herradura, Costa del Sol y La Chira.
El Foro y los temas que toca (eficiencia urbana, seguridad frente a fenómenos naturales, el Circuito de Playas como parte del Sistema Vial Metropolitano, normatividad sobre las playas como espacios públicos, proyectos recreativos y turísticos, etc) son, por tanto, necesarios para plantear el rol que la Costa Verde tiene dentro de la Visión del Área Metropolitana Lima-Callao al año 2021. Que no está tan lejos.
Por eso vale muchísimo más el homenaje a quien, empecinado, se dedicó a construir lo que veía como un centro turístico de talla internacional importantísimo para la capital y “un balneario cómodo y saludable para los limeños”. Vale también recordar aquello que Aramburú Menchaca dijo en 1995: “No puedo decir cuánto hemos hecho en función a lo que se puede hacer: la Costa Verde no tiene límites”.