Justicia Santiago Fujimori evalúa el juicio contra el ex presidente y tantea los caminos que le quedan a su vapuleado movimiento.
La Mirada Del Hermano
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Las relaciones con el aprismo “siguen como siempre. No muy cálidas. Pero sería muy necio no apoyar la política que nosotros propugnamos”. |
Achacado por un mal de la columna que combate con acupuntura, Santiago Fujimori recibe a CARETAS en su oficina de Corpac. Allí donde silenciosamente se comenzó a gestar la última campaña electoral. El optimismo de entonces no se respira por obvias razones.
Fujimori reconoce que el juicio a su hermano por crímenes de lesa humanidad se viene desarrollando “de acuerdo al código de procedimientos penales”. Pero, continúa, “los testigos, con excepción de uno, han señalado que no tienen ningún conocimiento de que el presidente de la República era el que daba las órdenes. El único que sí ha manifestado que él sí conocía de todo esto ha sido Julio Chuqui. Ha dicho que escuchó que Martin Rivas decía frecuentemente hay luz verde de parte del Chino. Pero en otra declaración del 2003 comentaba que Martin Rivas nunca hacía afirmaciones sobre las órdenes superiores. El otro tema interesante de analizar es que hay una carta de Pedro Supo y Nelson Carvajal sobre las supuestas presiones que ejercían la Procuraduría y la Fiscalía para que ellos inculpen al Presidente de la República. Allí ellos dicen que les ofrecían el oro y el moro. Refieren también que a Chuqui le han pagado US$ 30 mil y a pesar de que es un presunto responsable de 24 asesinatos simplemente le han dado una pena de seis años de prisión. Aquí se presenta una gran incongruencia”.