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Entrevistas Vladimiro Huaroc, presidente regional de Junín, advierte de la entraña del radical dirigente y la “colombianización” del VRAE.

‘Huaynalaya Está Vinculado a Sendero’ (VER)

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“El narcotráfico ha ganado toda la logística que Sendero tenía”.

El presidente regional de Junín mitiga el calor de mediodía con un helado de chocolate. La miraflorina pastelería San Antonio atiende muy lejos de Huancayo pero sí queda a la vuelta de la Presidencia del Consejo de Ministros, donde Huaroc suele recalar para destrabar transferencias de fondos pertenecientes a su administración.

Como varios otros colegas, Huaroc también enfrenta campañas para ser revocado. Pero en este caso el aludido denuncia frontalmente que sus opositores carecen de vocación democrática. Más aún, sostiene que Robert Huaynalaya –el radical dirigente docente que patrocina el movimiento para vacarlo– mantiene vinculaciones con Sendero Luminoso.

No es primera vez que aquel nexo salta a la vista. En octubre último, una nota de CARETAS 1998 dio cuenta del póquer jugado entre profesores cercanos a Huaynalaya y líderes de los remanentes senderistas en el castigado Valle del Río Apurímac y Ene (VRAE). Sí es notable que una autoridad como Huaroc, lejos de la derecha y poco dado a pecar de alarmista, advierta la urgencia por “una estrategia de desarrollo y posicionamiento de la democracia”.

–Usted presentó su variante del plan VRAE. ¿Cómo se articula con los esfuerzos del gobierno?
–Cusco, Ayacucho y Junín iniciamos la elaboración de un proyecto que nos permita complementar el del gobierno. Fue presentado al Acuerdo Nacional hace dos meses en la ciudad de Concepción. Partimos de ejes centrales que no están siendo tomados en cuenta: los índices de pobreza que tiene el VRAE, de analfabetismo y de atención de salud y educación. Ninguna región tiene índices tan bajos. El segundo elemento es la “colombianización” de la zona. En un remedo de las FARC, los remanentes de Sendero han establecido una alianza ya definitiva con el narcotráfico. Hay presencia de cárteles mexicanos y colombianos. Hasta hace pocos años el VRAE no producía clorhidrato y hoy sí lo hace. Allí Sendero juega un papel importante. La alianza narco-terrorista tiene un impacto en el aspecto político. Hay sectores sociales que todavía ven con simpatía a Sendero. Si bien ha sido derrotado militarmente, todavía tiene presencia ideológica en algunos sectores rurales, del magisterio y universitarios.

–El sector de Robert Huaynalaya es el que impulsa su revocatoria.
–Huaynalaya es el actor político oficial de las facciones más duras del magisterio y no cabe la menor duda que está vinculado a un sector de Sendero. Junto a él hay otros dirigentes que se han fijado una estrategia para tomar la conducción del magisterio nacional. Hace seis años este sector radical tenía tomadas cuatro regiones. Ahora controlan doce. Tienen la mitad del país. Ese sector radical capitalizó los resultados de la huelga de julio pasado.

–¿Cómo se manifestó eso en Junín?
–A pesar de que hemos tenido un papel como mediadores para buscar una solución, nunca hemos aceptado las condiciones que el SUTE le ha planteado a la región. De ahí la oposición de ellos.

–¿Qué exigían?
–Siempre han estado acostumbrados a nombrar a los directores regionales y convertirlos en una especie de monigotes. Continuamente han pedido el control de determinadas Ugeles (Unidades de Gestión Educativa Local) en la zona. Tenían licencias sindicales y la posibilidad de poner directores en los colegios que les convienen. La situación se dio por años en la región y la cortamos. El magisterio no puede estar bajo la presión de ninguna organización y tiene que convertirse en un órgano eminentemente técnico y de mejoramiento de las condiciones educativas.

–¿Cuántos gozaban de licencias sindicales?
–Cientos. Huaynalaya la tuvo por años de forma ilegal. Él era director de un centro educativo y dejó de serlo. Hemos empezado a poner orden en el aparato administrativo de la región. Todo esto confronta con su trabajo político y de allí vienen las enemistades y la intención de iniciar una revocatoria de la presidencia.

–¿Ellos mismos adquirieron el kit de revocatoria?
–Lo hicieron a través de un profesor del colegio Santa Isabel que es uno de sus baluartes.

–¿Cuántos colegios controlan?
–Aproximadamente un cuarto del magisterio está controlado por ellos. Pero esa minoría muestra una actitud muy confrontacional, chantajista y amenazante con el resto. Profesor que no va a la huelga, lo atacan hasta físicamente.

–¿Cómo se expresa esa vinculación entre Huaynalaya y Sendero?
–Lo evidencia en el discurso político, que reafirma la negación del Estado. Hay que hacerle juego, pero no se cree en él. Se juega a la democracia y se la usa para defender sus derechos, pero ellos no respetan los derechos de los alumnos y los demás profesores. Ellos fueron los promotores de la violencia en Ayacucho hace unos años. Por eso están enjuiciados él y otros. La gente informada, políticos, dirigentes y autoridades de la región saben perfectamente que Huaynalaya es parte del aparato.

–¿Se han detectado riesgos de adoctrinamiento?
–Claro. Tienen influencia sobre todo en sectores rurales donde hay una juventud desencantada con el sistema y sin opciones profesionales ni laborales. Son regiones con más del 50% de pobreza. En Junín el 67% de la población es joven y este Estado que tenemos no les da opciones. Es un terreno fácil.

–¿Qué influencia tienen en términos de Universidades?
–Mantienen su presencia en universidades de Huancavelica, Ayacucho, Huánuco y Huancayo.

–¿Alguna le preocupa más?
–Puede ser Huancavelica, donde tienen más presencia. Tenemos información de que la última semana un grupo radical de Sendero habría secuestrado en Huancayo a un joven dirigente estudiantil para amenazarlo y obligarlo a optar por sus posiciones. Está muy asustado y no los quiere denunciar. Falta una respuesta de parte del Estado. Los partidos no tienen vida institucional y la única actividad es la de los movimientos regionales y quienes nos reafirmamos en nuestra posición democrática.

–¿Hay alguna bisagra entre ellos y el narcotráfico?
–El narcotráfico ha ganado toda la experiencia, el conocimiento del territorio y la logística que Sendero tenía. Nos sorprenden las acciones violentas en Occobamba u Ochocolpa pero hace diez, veinte, treinta años que son rutas conocidísimas de Sendero. Esos territorios no pueden ser sino guiados y conducidos por Sendero.

–¿Dónde vive Huaynalaya?
–Es profesor de un pueblo, un anexo de unas cien personas que se llama Chaka, que pertenece al distrito de Chucuro en Huancayo.

–¿Sigue siendo profesor allí?
–Sí, es una pequeña escuela que es una especie de territorio liberado. No entra nadie. El adoctrinamiento es al 100% y es una demostración de su manera de pensar y de actuar. Sigue controlándolo todo y lo que hace en Chaka lo puede hacer en un territorio más grande.(Enrique Chávez)


 


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