Economía Mandamás mundial del HSBC pronostica “segunda tanda de víctimas” por crisis financiera internacional.
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Michael Geoghegan: “Por primera vez en mis 35 años de carrera, los bancos se están prestando entre sí, en muchas instancias, por sólo 24 horas“. |
El británico Michael Geoghegan, presidente ejecutivo del HSBC, el segundo banco más importante del mundo, realizó una visita de médico el lunes 11 a Lima. En un parpadeo volvió a enrumbar en su avión privado destino a Asunción, Montevideo, Buenos Aires, y Estados Unidos. Una semana agitada y picante. Esta es su evaluación de las consecuencias por la crisis subprime. –Los intereses del FED caen, la liquidez crece, la incertidumbre sobre la economía mundial es creciente. ¿Qué es lo que los bancos deben hacer?
–Los intereses bajan y, dice usted, que la liquidez sube; pero debo decirle que, por primera vez en mis 35 años de banquero, los bancos se están prestando entre sí, en muchas instancias, por sólo 24 horas. La habilidad de los bancos de obtener líneas de crédito de largo plazo se ha reducido considerablemente. La realidad es que estamos experimentando, en mayor o menor medida, una contracción de crédito mundial. Es un hecho. No se irá. La reducción de las tasas de interés (del FED) no solucionarán el problema por sí mismas. Es una cuestión de confianza. Si no hay confianza, el precio del crédito y el de las garantías aumenta, y todo ello contrae la economía. La economía sólo crecerá si el financiamiento está ahí para que crezca. En ciertas partes del mundo eso se está reduciendo a un ritmo alarmante. Creo que no ha culminado el ciclo de declive; hay más por venir y sólo nos quedará lidiar con ello. Los bancos fuertes, capitalizados, continuarán desarrollando sus negocios. Por eso estamos aquí, en el Perú, y en otros países. Pero otros tendrán que contraerse, consolidarse o vender. Nadie realmente pensó que el mercado de derivados se contraería tanto como lo ha hecho. La gente que tenía cuentas por cobrar de tarjetas de crédito e hipotecas estaban acostumbrados a venderlas en el mercado. Ya no lo pueden hacer: nadie las quiere comprar. De manera que creo que la realidad es que habrá una segunda tanda de víctimas. Algunos lugares caerán más severamente que otros. Ciertos estados de EE.UU. ya están en recesión. Si es que hay o no recesión en el resto de EE.UU. va a depender del nivel de confianza que se muestre. Quien cree que va a comprar algo más barato mañana, no lo compra hoy. Eso es lo que está sucediendo en una serie de áreas, en particular en bienes raíces, pero es vigente en todo rubro de gastos. Es preocupante. La crisis va a tener que desplegarse completamente. Creo que serán dos años de lento crecimiento económico.
–¿Cuándo se conocerán las pérdidas totales de los bancos?
–Primero, no sólo son los bancos. Son individuos, fondos de cobertura (hedge funds), compañías de seguros. Es difícil de precisar. Lo que por el momento estamos viendo son las pérdidas en los portafolios de inversión. El número de personas que actualmente no están pagando su deuda en los EE.UU. en el mercado sub prime no es tan malo como el mercado pensaría. Pero esas garantías han sido incorporadas a todo tipo de otros instrumentos financieros, y por eso son hoy tan difíciles de valorizar. Por eso la falta de confianza. Las valorizaciones han caído muy significativamente, y se tendrán que hacer nuevas provisiones. Todo el año será interesante: el primer semestre se darán los resultados financieros y los portafolios dirán lo suyo. Será sin duda un periodo un tanto agitado.
–¿Cómo viene bandeando HSBC en la crisis?
–No puedo hablar de mis resultados, pues los tendremos listos en dos semanas. Pero tenemos una base muy amplia en el mundo. Diría que somos el único banco internacional del planeta, porque todos aquellos que dicen también serlo, en realidad obtienen el 50% ó 60% de sus ganancias de los EE.UU. Nosotros estamos equilibradamente repartidos por cuartos en Asia, Europa, EE.UU. y América Latina, de manera que estamos muy bien balanceados. Algunos nos critican, afirman que abarcamos demasiado. Respondo que es mucho mejor tener un negocio en el Perú, que crece, o en China, donde somos el banco extranjero más grande, que ser dependientes de un solo país. Cuando hay dificultad en ese único país, como ahora en EE.UU., sufrimos el impacto, pero no tanto como otros.
–¿Cree que la supervisión bancaria debería ser independiente del FED?
–Sí, me gusta la independencia. Los casos en América Latina, donde se tiene el BCR y la Superintendencia de Banca y Seguros, representan un muy buen sistema. Pero últimamente también se ha criticado ese sistema en Gran Bretaña, luego que por primera vez en más de 100 años un banco inglés entró en problemas. Se dice que el Banco de Londres estaba muy desconectado.
Entonces, por un lado, sí, tiene mucho sentido. Por el otro, no, porque no permite actuar suficientemente rápido. Pero en la balanza, prefiero tener un Banco Central y una entidad reguladora fuertes.
–En este contexto, ¿qué perspectivas ve para las economías emergentes pequeñas como la del Perú?
–La última vez que estuve en el Perú fue en 1995, y mucho ha cambiado. Es el reflejo de gobiernos sólidos, una estructura tributaria clara, de confianza en el sistema financiero y reajuste de los socios comerciales. Es evidente que ha sido muy beneficioso. El país ha experimentado un cambio abrumador. Estoy encantado que el HSBC esté desarrollándose aquí. Hoy inauguramos nuestra séptima agencia. Tendremos 10 hacia el final del mes, 28 hacia finales del año y, a partir de entonces, abriremos 15 agencias anuales. Es un ensayo de crecimiento orgánico y el afán de crear una experiencia bancaria internacional. HSBC está presente en 83 países: si viaja a España, Italia o Nueva Jersey, hay un HSBC. Ahora tenemos la tecnología para ofrecer servicios plenamente integrados con el mismo valor que damos en Lima. El historial crediticio viaja con usted alrededor del mundo, de manera que el cliente es automáticamente reconocido sin necesidad de reinscribirse en cada país al que viaje o se mude o donde sus hijos estudien. Tenemos más de 1,250 millones de clientes alrededor del mundo y la mayoría tiene cuentas con nosotros en más de un país. De eso se trata.