Humor A propósito del aniversario de Los Chistosos, una reflexión sobre el humor nacional.
Ellos Son La Muerte
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Para morirse de risa. Hernán Vidaurre, Giovanna Castro y Fernando Armas, fieles discípulos de Guillermo Rossini. |
AL contrario de lo que podría pensarse, la inclinación nacional a la paradoja kafkiana no facilita las cosas a los humoristas peruanos. “Rafael Rey saca un pisco 7.9 y la gente se ríe”, dice Fernando Armas. “Yo como humorista tengo que buscar el agregado para que se ría todavía más. Cuando hay un Tudela con su papá, un Tula-Gisella, unos maestros que no quieren tercio superior, esas cosas, que ya son absurdas, tienen que pasar por nuestro laboratorio de la risa. A encontrar el absurdo de lo absurdo”.
Por otro lado, la materia prima es ciertamente abundante. Hernán Vidaurre explica: “Fíjate, Tongo se presenta en Asia, el hijo de la ‘Foquita’ Farfán nació blanco, Fujimori dice que nunca leyó Caretas, y hasta ahora me acuerdo del congresista Valdez. Los políticos son más chistosos que nosotros”.