Personajes A 45 años de su muerte y con Oscar a Mejor Actriz se estrena el 20 de marzo film sobre Edith Piaf.
La Voz en Rosa
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Marion Cotillard en plena interpretación que consiguió que la estatuilla se fuera a Francia. A la derecha, la verdadera Piaf. |
Que el director Olivier Dahan dice que no quería hacer un biopic, pero eso es precisamente lo que ha hecho, tratando de “cubrir su rastro” yendo repetidamente hacia atrás y adelante en el tiempo, dice el New York Post. Que adolece de tratar de cubrir demasiado territorio en muy poco tiempo, explica Los Angeles Time. Que tiene una estructura intrincada, “lo cual es una forma educada de decir que es un completo caos”, ironiza el New York Times. La crítica norteamericana no ha sido benigna, pues, tras el estreno en junio del año pasado de “La Vida en Rosa” o “La Mome”, en su título francés original, película sobre la vida de Edith Piaf. Pero eso sí: ha coincidido en que lo mejor del film, lo que lo hace imprescindible, es la misma Piaf. O mejor dicho, la interpretación que la gala Marion Cotillard –
extraordinaria, sorprendente, disciplinada y furiosa interpretación, para citar, nuevamente– logra de la Piaf.
Interpretación que, por otro lado, fue reconocida por la misma Academia este último domingo al pasar por encima de notables como Julie Christie y Cate Blanchett para darle la estatuilla por Mejor Actriz Principal, convirtiendo a la Cotillard en la segunda en recibirlo por un film que no es en inglés (la primera fue la generosa Sofía Loren, en 1960). A la francesa de 33 años se la vio subir al estrado y recibir su premio trémula y “sin palabras”, como ella misma admitió. Todavía se la pudo ver temblando mientras era escoltada tras bastidores por el actor Forest Withaker. Bellísima, eso sí.
Para meterse en la piel del ícono francés que no se caracterizó nunca por su hermosura, que el alcohol y la morfina ajaron aún más y que murió a los cuarenta y siete años pareciendo veinte mayor, la guapísima Cotillard se sometió a largas sesiones de maquillaje e incluso se afeitó alguna zona de la cabellera. Como consecuencia, “La Vida en Rosa” no sólo se llevó el Oscar de la Cotillard, sino también el de Mejor Maquillaje.
Aparentemente, todo, todo valió la pena.
El gorrión parisino
Y es que la película no sólo llega a salas locales, el 20 de marzo, con dos Oscar: ha sido premiada con el César francés (mejor actriz principal, decorado, vestuario, sonido y fotografía) y con el BAFTA británico (mejor actriz principal, vestuario, maquillaje y banda sonora). Su estreno mundial fue en el Festival de Cine de Berlín en febrero del 2007, y una semana después llegó a una expectante Francia. El regreso de Edith Gassion, o mejor dicho, de “la Mome Piaf” (“el Pequeño Gorrión”, como fue rebautizada al comienzo de su carrera), desató en su tierra una entendible histeria nostálgica que se materializó en programas de radio y televisión, ediciones especiales en diarios y revistas y compilaciones de sus canciones más exitosas. Que coinciden, además, con los 45 años de la muerte del símbolo por excelencia de la canción popular francesa (altar que seguramente comparte con Jacques Brel): después de una infancia marcada por el abandono de la madre; de una sucesión de tragedias como la muerte de la única hija y del querido amante; de una vida intensa en sus vicios pero también en sus amores, la voz del gorrión parisino se apagó un 10 de octubre de 1963.
Pero la menuda Piaf no sólo fue grande en Francia. Aquí, nada más, se cuenta con seguidores y conocedores como Marcela Pardón, conocida por cultivar la tradición francófona en el Perú con actividades tales como la conducción, todos los miércoles a las 6 p.m., del programa “Bonsoir Chanson” en Radio Filarmonía. Pardón, claro, no ha visto “La Vida en Rosa”; eso no quita que la Cotillard se había ganado su voto para llevarse el Oscar desde que vio el trailer de la película. “Para mí, es la cantante popular del siglo XX, sin importar el idioma”, dice Pardón sobre Piaf. “Su repertorio contaba su vida: los compositores escribían especialmente para ella. No es que las canciones fueran autobiográficas, pero si ella no sentía que el tema la tocaba, no lo cantaba, simplemente”. No es casual, entonces, que su último éxito rezara: Non, je ne regrette rien. (R. Vaisman)
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Según la Rolling Stone, sólo entre 1989 y el 2008 han aparecido 88 álbumes con sus éxitos, como Éternelle (2002), Hymn to love (2004), The voice of the sparrow (1991) y La Vie en Rose (1999). Del 2008: Listener’s Digest: Edith Piaf. |