Narcotráfico Caso Sánchez Paredes: No sólo los muebles comprometen al congresista aprista Elías Rodríguez.
El Cuero de Elías (VER)
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Parlamentario trujillano brinda sus descargos ante el asombro de su propio asesor. En su partido tampoco le creyeron. |
“Me han dejado solo”, lamentó el congresista aprista Elías Rodríguez Zavaleta la mañana del lunes último, mientras recorría los pasadizos del tercer piso del Congreso de la República. Se le veía particularmente agotado y prefirió no declarar más. Poco antes, la Célula Parlamentaria del APRA, presidida por Luis Negreiros, se había reunido para oír sus descargos a la investigación publicada en CARETAS 2015.
Rodríguez, de 33 años, reiteró que el documento que lleva la presunta firma de Fidel Sánchez Alayo, hijo de Manuel Sánchez Paredes, y que detalla una relación de gastos en la que aparece: “Muebles apoyo al congresista Dr. Elías Rodríguez (US$ 10,000)”, es apócrifo. Exhibió, nuevamente, un folio notariado el lunes 18 pasado, según el cual los muebles en cuestión le fueron otorgados por la empresa Officetc Service, de su amigo Mauricio Valeriano Orellana. Aun así no convenció a sus colegas de bancada. Entonces, ofuscado, viró de estrategia.
Aseguró que era víctima de una campaña de demolición al interior del partido y se preguntó por qué, cuando CARETAS (edición 1975) reveló que el ex ministro Luis Alva Castro tenía como cercano asesor al abogado aprista Luis Abanto Verástegui, ex gerente de Exploraciones Algamarca S.A., de propiedad de los Sánchez Paredes, nadie dijo nada.
Entonces, intervino Mercedes Cabanillas. “El partido no puede verse involucrado en este tipo de temas”, zanjó, y le pidió que solicitara él mismo la suspensión de sus derechos partidarios. Rodríguez se quedó sin opciones. Poco después, la bancada oficialista aprobaba por unanimidad su separación del partido. Su situación se terminó de complicar esa misma tarde, cuando la Comisión de Ética, que preside Elizabeth León (UPP), anunció que lo investigaría a partir del 5 de marzo.
¿ENCONTRARÁ LA COMISIÓN DE ÉTICA elementos suficientes como para promover una eventual suspensión del Congreso de Elías Rodríguez?
Rodríguez, por ejemplo, insiste en que los elegantes muebles nuevos de cuero negro de res que están en su oficina le fueron entregados en consignación por su amigo Mauricio Valeriano de Officetc. Sin embargo, el aludido viajó fuera de Lima cuando reventó el escándalo y las instalaciones de su empresa, en San Borja, se encuentran cerradas casi todo el día. ¿Trabaja para una reducida clientela exclusiva? No necesariamente. Su página Web (www.officetcperu.com) muestra una extensa cartera de clientes y, entre ellos, aparece Minera Santa Marina. ¿A quién pertenece esta empresa? A Fidel Sánchez Alayo, según un documento notarial en poder de CARETAS.
Pero los muebles de oficina son apenas la manifestación de una relación que parece mucho más profunda.
El domingo 24, el diario La Industria de Trujillo publicó una serie de documentos, atribuidos a la familia Sánchez Paredes, y que llegaron en forma anónima a las instalaciones de ese matutino. Entre los papeles aparece un presunto documento interno de Minera Santa Marina que refiere acciones a tomar en el cerro de oro El Toro de Huamachuco. Dicha empresa, por cierto, está enfrentada a la comunidad liberteña de Huamachuco por el control de los terrenos aledaños a la mina de oro. Los pobladores denunciaron a CARETAS 2014 haber recibido amenazas de muerte y agresiones por parte de supuestos emisarios de Fidel Sánchez Alayo, tal como consta en denuncias policiales de la comisaría del sector.
El documento revelado por La Industria menciona un supuesto nexo entre Sánchez Alayo y el abogado Marco Peralta Castañeda, quien es asesor principal del congresista Rodríguez. Testimonios recogidos en Trujillo indican que Peralta asesora legalmente a Santa Marina, pero éste lo negó categóricamente en una entrevista telefónica con CARETAS.
Pero hay más. Fuentes del Ministerio del Interior refieren que, a mediados de enero pasado, el congresista Elías Rodríguez intervino a favor de una mujer relacionada sentimentalmente con Wilmer Sánchez Paredes, otro de los patriarcas del clan de Santiago de Chuco. Se trata de Flor León Arteaga. El 30 de setiembre fue nombrada gobernadora de Huamachuco, pero fue separada del cargo el 7 de diciembre. Las infructuosas gestiones de Rodríguez para que la repongan en el puesto llegaron a oídos de diversos funcionarios del Interior, incluido el ministro Luis Alva Castro.
EL ‘CASO ELÍAS RODRÍGUEZ’ ha encendido las alarmas ante el temor fundado de que el narcotráfico haya infiltrado sectores de los partidos políticos. El APRA reaccionó ejemplarmente y cortó por lo sano, pero el fantasma de los Sánchez Paredes aún se sacude por sectores del partido de gobierno.
En el Valle de La Libertad, por el momento, el caso ha destapado una sarta de acusaciones mutuas en las que pocos salen indemnes. En plena celebración por el Día de la Fraternidad, por ejemplo, Rodríguez acusó a la Secretaria Departamental de La Libertad y su accesitaria en el Congreso, Myriam Pilco, de ser la promotora de la “campaña” en su contra. Pilco, posteriormente, fue acusada por el diario La República de haber adquirido, en 1984, un inmueble que le perteneció a Amanda Sánchez Paredes, hermana del asesinado Perciles.
Por su parte, Homero Burgos, ex presidente regional aprista (2003-2006), fue innecesariamente bromista cuando la prensa trujillana le preguntó si Fidel Sánchez Alayo le costeó un viaje a Italia, en el 2004. “Puede ser hasta Homero Simpson”, respondió.
Esta revista dio a conocer en marzo del 2007 que José Abanto Verástegui era un cercano asesor de Alva Castro. Esta semana, el congresista Álvaro Gutiérrez (UPP) denunció el hecho como si fuera una novedad, pero Alva aclaró que Abanto ya no trabajaba con él.
La ex jefa de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp), Pilar Freitas, fue despedida del cargo en febrero del 2007. Atribuyó su salida a las presiones de apristas vinculados con los Sánchez Paredes y señaló a quien fue su propio superintendente nacional adjunto, Manuel García Torres, por intentar favorecer a los Sánchez Paredes en el complejo litigio que sostienen con la minera canadiense Sulliden Shauindo. Como consecuencia diarios trujillanos asociados con el ala dura aprista comenzaron a atacarla insistentemente.
En ediciones posteriores se reveló que Belisario Esteves, ex ministro de Comercio durante el primer gobierno aprista, es socio de Orlando Sánchez, y se documentó también la relación de esta familia con viejos apristas trujillanos e importantes magistrados vinculados al partido de la estrella.
La voluntad del presidente Alan García, que no es nueva en lo que toca a desempolvar la casa y limpiarla de estas vinculaciones, se pone nuevamente a prueba. En plena guerra al narcotráfico y en la cuna misma de su partido. (Américo Zambrano, Roberto More)