domingo 17 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2017

06/Mar/2008
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre JusticiaVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre MediosVER
Acceso libre EcologíaVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Tauromaquia
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Sólo para usuarios suscritos Olor a Tinta
Acceso libre Salud y BienestarVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Suplementos
Acceso libre ViájateVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Ecología Ecologistas, pobladores y alcalde de Maynas se trenzan por polémico basural en área natural protegida.

Este Botadero Es una Basura (VER)

7 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

Ver galería

El nuevo botadero, ubicado a 30 km de Iquitos, se halla en la zona de amortiguamiento de la reserva.

Bajo un majestuoso amanecer en Iquitos, mamá tortuga coge a los críos y se dispone a pasearlos por su selvático hogar: la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana. Entre ramas y hojas van haciendo su camino acompañados por el trinar de las 477 especies de aves del lugar. Sin embargo, una nueva especie atrofia la melodía de este paraíso amazónico: el graznar de decenas de gallinazos que sobrevuelan un botadero implantado en plena Zona de Amortiguamiento de la Reserva.

Un año atrás, el alcalde provincial de Maynas, Salomón Abenzur, trasladó el antiguo relleno sanitario —ubicado a pocos metros del aeropuerto Francisco Secada, Iquitos— al kilómetro 30 de la carretera Iquitos-Nauta. La nueva ubicación se justificaba por la constante cancelación de vuelos originada por las nubes de gallinazos que no dejaban aterrizar a los aviones. No obstante, ante el apuro por encontrar locación de reemplazo, “no hubo estudio de impacto ambiental, ni documento respecto al nuevo lugar del botadero”, asegura Edwin Sandoval, director ejecutivo de salud ambiental del Ministerio de Salud. Así, el nuevo basural pasó a ubicarse en la Reserva Nacional.

Aguas turbias

La desgracia de este botadero no sólo hace peligrar el área natural protegida –refugio de 60,000 hectáreas para más de 522 especies de mariposas, 120 de reptiles y 145 de mamíferos–, sino que, por su característica de cabecera de cuenca, el agua de los riachuelos cercanos al botadero se inserta en el río Nanay, pasando a contaminarlo. “El mayor riesgo ahí es el drenaje. Las constantes lluvias alcanzan el botadero y contaminan la quebrada”, sostiene José Álvarez, biólogo del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana: “La contaminación del subsuelo puede ser irreversible y los daños ambientales a la reserva y al río Nanay severos”.

El botadero invade la reserva y podría ocasionar un desastre ecológico.

Un estudio realizado por la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP) en junio de 2007, reveló que “el agua de la quebrada entre los kilómetros 30 y 31 de la carretera Iquitos-Nauta (donde está el botadero) mostraba niveles alarmantes de coliformes fecales que excedían largamente los máximos permitidos por la ley”. Y, teniendo en cuenta que la ciudad se hidrata con esas aguas, la alerta está dada.

Instituciones como la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental, Pronaturaleza, Cantaura y la Red Ambiental Loretana interpusieron una acción de amparo contra el municipio de Maynas y la empresa MP Construcciones y Servicios, exigiendo el cierre del botadero. Hace algunos días el Segundo Juzgado Civil de Maynas les dio la razón. Pero, antes que encontrar un nuevo lugar para el basural, Abenzur decidió dejar de recolectar los desperdicios de la ciudad. Ante el incremento de deshechos en la zona urbana, el botadero fue reabierto.

Amigos ecológicos

Felizmente aparecen iniciativas creativas para convertir el problema en oportunidad. La alcaldesa de San Juan, Mirna Villacorta, impulsa un sistema de manejo de residuos que incluye el desarrollo de un relleno sanitario de última generación, que bien podría solucionar este problema color gallinazo. “Estamos convocando la formación de microempresas para que recolecten los residuos, previamente seleccionados al interior de las casas. Esto sería luego de un proceso de capacitación a las familias”, explica.

Por su lado, Freddy Silva, mejor conocido como “Myfriend”, ha reunido un escuadrón de reciclaje para limpiar su querida Iquitos y llevarse unos juanes al estómago. El equipo sale todos los días a las 2 a.m. para iniciar la ardua labor que se extiende hasta las 5 a.m. Para esa hora ya cuentan con una colecta de botellas equivalente a 30 kilos (ó 40 soles, dependiendo de la lupa con que se mire), además de haberles dado una limpiada a las calles. A esa hora, también, pasa el camión de basura que llevará al botadero el resto de desechos.

Así, mientras “Myfriend” apoya la causa ambiental, Abenzur y su botadero arriesgan la biodiversidad de la zona intangible y el agua charapa. Y con este problema, los iquiteños corren el riesgo de poder refutar el popular refrán “nunca digas ‘de esta agua no beberé’”.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista