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Fotografía Sin vértigo fotográfico, parapentista Ricardo Mares sobrevuela el litoral costanero capturando el espectacular panorama.

Costa Verde de Locura

4 imágenes disponibles FOTOS 

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Sensacionales Capturas. Con la ayuda de tubos y control remoto.

Tomando algunos metros de impulso, el publicista Ricardo Mares comienza a correr rumbo al precipicio y salta. Pero no hay caída: se aleja flotando, trepado en su parapente, del acantilado de la Costa Verde.

Mares, quien vuela en parapente desde 1994, planea a lo largo de la costanera contemplando el paisaje de verde y roca que lo conforma. Motivado por el panorama, suelta temerariamente las manos de las riendas, rebusca en su canguro y saca su cámara fotográfica. ¡Click, click, click! La toma le agrada y decide probar un experimento aéreo: capturar una gran extensión del malecón. El resultado final es un magnífico retrato de nuestra costanera (CARETAS 2016).

“La foto que salió publicada es una fusión de cuatro fotos que empaté con photoshop”, nos cuenta: “Utilicé una cámara Canon semiprofesional con un lente bien angular”. Así, explica que, aprovechando que el día contaba con buen viento e iluminación, “me alejé bastante, tomé una y, bueno, en el momento lo decides. Tomé otras tres tratando de estar más o menos a la misma altura: calculaba, fotografiaba otra, y me daba una vuelta para regresar al mismo punto”.

Ahora bien, esa es la manera clásica de esta variación de fotografía-en-parapente. No obstante, también existen mecanismos para hacer fotos más rebuscadas: “puedes colgar la cámara en la vela o la puedes bajar con un aparejo con cuerdas para hacer ángulos distintos”, sostiene Mares.

La pregunta básica no puede faltar: ¿y esto no es peligroso? Pues, no. Dicha zona de vuelo es tranquila: “Uno puedo hablar por celular mientras vuela”, nos informa: “Incluso subir con laptop”. No faltó, sin embargo, la ocasión en que por hacer maniobras, entró en un vuelo desordenado y se fue hasta el agua, con todo y cámara.

Por lo demás, Mares también tiene una opinión respecto de la posibilidad de edificar contra el acantilado (CARETAS 2013): “La fusión de verde y roca es maravillosa. Además, cualquier construcción en la parte baja nos afectaría, porque nosotros necesitamos que el viento venga libre y éstas generarían turbulencia”. Y esto sería cortarles las alas a nuestros queridos parapentistas.


 


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