Seguridad Semana Santa fue marcada por sangrientas emboscadas en la espesura de la selva.
Monte Calvario
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Los dos vehículos policiales, emboscados en Ayacucho, recibieron 100 impactos de bala. |
El martes último por la noche los ministros del Interior y Defensa, Luis Alva Castro y Antero Flores Aráoz, terminaban de estudiar los respectivos informes que presentarían a la mañana siguiente ante el Congreso de la República. Ambos fueron citados para informar sobre tres sucesos de los últimos días: el atentado ‘narcoterrorista’ de Quinua y Huamanguilla (en Ayacucho), donde falleció la suboficial PNP Marilyn Solier Gavilán; el conflicto petrolero de Andoas, donde un grupo de nativos pertenecientes a la etnia Achuar tomaron la pista de aterrizaje de la empresa de capitales argentinos Pluspetrol, y la detención de dos miembros de las FARC colombianas en Iquitos.
Aunque Alva Castro y Flores Aráoz son amigos aquí persisten las diferencias. El primero atribuye los recientes episodios de violencia extrema a “casos esporádicos” que están fuera del alcance de la Policía, mientras que el titular de Defensa ha puesto la pelota en la cancha del ministro del Interior. Afirma que todo lo ocurrido es básicamente “un problema policial”.