Teatro Reponiendo “Ricardo III”, continuando con su “Fausto” y anunciando nuevo unipersonal, Edgard Guillén cumple 70 años.
Guillén en su Reino
 |
Recibió homenaje de ITI UNESCO peruano en el ICPNA, el pasado 27. |
Es aquí. Paso de los Andes 1147, Pueblo Libre. El número se lee sobre un pergamino dibujado en mayólica. Una máscara ríe, incrustada en la pared.
Edgard Guillén abre la puerta. Me había olvidado, la verdad. Pero entren, entren. De blanco entero, una hora antes de la función sabatina, Guillén conduce hasta el interior de su casa. Ahí afronta con paciencia el embate del fotógrafo. Después de todo, no hay postura, pose o mueca que el actor de setenta años cumplidos este marzo no haya ensayado ya ante la cámara, en cuarenta y siete de trayectoria teatral. Todo el vestuario ha sido mostrado. También Oso, su perro, retratado infinitas veces. Ya todo se ha hecho. Los recortes de periódicos y revistas que cubren las paredes de su sala corroboran la sentencia de Guillén.