Televisión Mónica Cabrejos: de bailarina a investigadora de TV, e inesperada y piernilarga émula de Truman Capote.
Urraca Cuero
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Escribiría un libro sobre Kerosene: “Sospechoso que lo capturen ahora, justo con el juicio a Fujimori”. |
Otrora ‘Cloe’ de la obra de teatro
Baño de Mujeres, ex vedette y desinhibida modelo de calendarios, Mónica Cabrejos (32) busca su lugar como periodista desde el bloque de espectáculos de
Buenos Días Perú. Primero dio con panelistas falsos de Laura Bozzo. Luego halló coincidencias de tiempo en la reserva de pasajes y en el embarque de un vuelo de Lima a Trujillo entre periodistas de
Magaly TV y Lenith Menéndez, ‘ampayada’ junto al esposo de Sara Manrique, el futbolista Tenchy Ugaz. Después recibiría dardos de Johanna San Miguel, su competencia en
Primera Edición, y del crítico de TV Fernando Vivas, quien se burló del subrayado de Cabrejos en que ella es egresada de la U. San Juan Bautista. Para ella esto es una etapa. Lo que quiere no es exhibirse en pantalla, sino escribir. Acercarse a la crónica roja y al Capote de
A Sangre Fría –su novela favorita–, algo que conectó inconscientemente con ella a los 14 años, cuando leyó
Los Renglones Torcidos de Dios. Por caminos insondables del destino se ha lanzado Cabrejos, que adjunta pruebas para un nuevo destape hacia algunos de los blancos a los que ya apuntó, y diserta frases con las quizá muchos discrepan.
–¿Cuándo alguien puede asumirse periodista?
–Hay dos tipos de periodistas: los empíricos y los profesionales. El empírico ejerce un oficio; el profesional, una profesión. Puedes tener talento y aprender con los años, pero no decirle a alguien que estudió en una facultad que no es periodista porque no hizo lo mismo que tú. El punto es: si el periodismo fuera un oficio no existirían tantas facultades de comunicación.