Tecnología Los celulares y nueve razones para ejercitar la memoria.
Sopa de Números
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El nueve es un karma. Simbolizó en la cábala a los eremitas –ermitaños solitarios–, en la numerología a los individualistas acérrimos y ahora ha sido elegido como el guarismo indicado para prolongar la comunicación vía telefonía móvil. Esto se debe al portador del celular 99999999, dueño del último número disponible y causante, sin saberlo, de tanto zafarrancho. Después de su número, el diluvio. El nueve extra promete nueva vida celular, aunque para ello cualquier nuevo conocimiento, sea romántico o profesional, requiera memorizar 9 dígitos. Y si acaso el interlocutor es provinciano, la penitencia se amplía a 12. La cuestión es la siguiente: ¿cuántos números puede un ser humano común y corriente retener en la memoria? Según estudios, no pasa de 7 a 9 dígitos al hilo; así que ni Funes el memorioso saldría bien librado, aunque ahora los teléfonos memorizan por uno. En todo caso, la de por sí engorrosa tarea de memorizar dígitos promete convertirse en algo peor: un ejercicio de cálculo mental justificado por la demanda de aparatitos celulares y por la necesidad de portabilidad numérica (el usuario mantiene su número al cambiar de compañía). Por algo Dante, en su
Divina Comedia, le asigna a su infierno nueve círculos repletos de horrores y suplicios, como si, clarividente él, hubiera podido prever nuestro numérico sufrimiento.
Recetas Celulares
- Para Lima: agregar un nueve antes del número celular.
- Para Arequipa, Lambayeque, Piura y La Libertad: agregar el código del departamento antes del número celular (96 + número celular para Piura; 95 + número celular para Arequipa, por ejemplo).
- Para el resto de provincias: agregar el nueve antes del código del departamento y, después de ambos, el número celular (9 + 41 + número celular para Amazonas; 9 + 65 + número celular para Loreto, por ejemplo).