domingo 17 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2023

17/Abr/2008
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre PolicialesVER
Acceso libre CorrupciónVER
Acceso libre JusticiaVER
Acceso libre Opinión VER
Sólo para usuarios suscritos Economía
Acceso libre TurismoVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Salud y BienestarVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Nicholas Asheshov
Suplementos
Acceso libre Gran BretañaVER
Acceso libre Reinventando la JuventudVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Humor Hugo Carrillo, músico y antropólogo, desmiente lugares comunes y conceptualiza el ‘humor andino’ a punta de cantos y metáforas animales.

Sorna Serrana

5 imágenes disponibles FOTOS 

Ver galería

Hola choledad.- El canto cholo del Perú profundo es el espectáculo musical en quechua y castellano que presenta Hugo Carrillo cada mes en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano de Miraflores. Carrillo, amante de la pizza de alpaca a la parrilla, asegura que algunas canciones suyas ya están en YouTube.

Le dicen perro del hortelano, pero eso no lo cohíbe. Acepta la metáfora cuadrúpeda con sorna, y responde con un bestiario similar. No de animales, pero sí de bestias. Léase ‘autoridades’. Hugo Carrillo, antropólogo de Desco, se considera el primer ‘cholaco’ del país, por saberse mitad cholo y mitad chalaco. Es, también, mitad cantante mitad humorista. Todos somos animales, piensa. Carrillo es apurimeño. Es un humorista del Ande, un juglar coyuntural. Y su telúrica eironeia no se calla nada.

Más que un perro del hortelano, es un perro peruano sin pelos en la lengua. “Dicen que Huancavelica aporta sólo el 0.07% del PBI nacional”, reta a su público. “Pero el 55% de la energía que consume el Perú viene de allí. Ah, pues, es que se factura en Lima”, remata. “¿Y los minerales? En las oficinas de San Isidro. ¿Y la fibra de alpaca? En Arequipa. En Huancavelica no se facturan ni las tunas, oiga usted”. Vivió en Uripa y ahora en el Callao. Trabaja en las zonas alpaqueras de Huancavelica y se encarga de desmitificar los lugares comunes sobre el habitante del Ande. Éste puede ser sutil, irónico o mordaz. El indio no es una piedra, y tampoco rumia su tristeza en silencio. Para Carrillo son estereotipos, no arquetipos. El andino se mofa y responde. Puede burlarse de sus enemigos reales, actuales o pasados. También de sus oponentes imaginarios. Es sensible y no sensiblero. “Cree en rituales, pero su Feria de los Deseos, es tan o menos huachafa que los rituales costeños de Año Nuevo”, advierte Carrillo anticipándose a la crítica que no llega.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista