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Justicia Rubia abogada Gladys Vallejo asume defensa de Fujimori en una etapa crucial del proceso.

La Gringa Hinca (VER)

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De persistir los problemas de salud de Nakazaki, la abogada Gladys Vallejo (33) proseguirá con la defensa del ex Presidente.

Por segunda vez en los cinco meses que lleva el juicio oral seguido a Alberto Fujimori por violación a los derechos humanos, el abogado César Nakazaki no asiste a una audiencia. El letrado se encuentra hospitalizado en la Clínica Angloamericana aquejado por un cuadro de nefritis (inflamación de los riñones).

Así, el lunes último, la abogada Gladys Vallejo Santa María, de 33 años, ejerció la defensa del ex presidente en una de las etapas claves del proceso: el interrogatorio al general de división EP (r) Willy Chirinos, figura importante para entender el terremoto político-castrense que reveló la existencia del Grupo Colina, en 1993.

Chirinos conformó el Estado Mayor en 1991 y fue nombrado jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército (Dinte) en noviembre de 1992, tras la intentona constitucionalista del general EP Jaime Salinas Sedó y cuatro meses después del crimen de La Cantuta. No obstante, se mantuvo en el puesto sólo por 23 días. Había tocado carne.

En mayo de 1993, el general EP Rodolfo Robles reveló la existencia del Grupo Colina y se vio obligado a asilarse. Tres semanas después, en Buenos Aires, aseguró que su informante había sido Chirinos, remeciendo los cimientos del Ejército. Robles mostró dos documentos, presuntamente escritos de puño y letra por el ex jefe de la Dinte, en el que se nombraba a algunos miembros del escuadrón de la muerte. Sin embargo, desde entonces Chirinos niega tajantemente la versión.

En la audiencia del lunes, Chirinos dijo que es falso que el teniente EP Aquilino Portella, quien estaba destacado en La Cantuta, le haya revelado las identidades del Grupo Colina, tal como aquél declaró en la sesión del lunes 25 de febrero.

Pero sí aceptó haber entregado al mayor EP (r) Santiago Martin Rivas S/. 5,000 para un operativo ordenado por Nicolás Hermoza Ríos, lo que revela que el Comandante General del Ejército autorizaba personalmente las operaciones del jefe de Colina. La versión de Chirinos será confrontada por Robles cuando éste se presente a declarar, en las próximas semanas.

Poco antes de que Nakazaki cayera enfermo, el miércoles 9, otro de sus clientes, el general EP (r) Julio Salazar Monroe, ex jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) desde 1991 hasta 1998, fue sentenciado a 35 años de prisión por el crimen de La Cantuta. El severo fallo de la Primera Sala Anticorrupción, presidida por la vocal Inés Villa Bonilla, prendió las alarmas en los defensores de Fujimori.

El congresista Rolando Souza sostuvo: “Esta sentencia es prevaricadora. La Sala decía que los abogados no podían preguntar por Fujimori porque no es procesado en este juicio”.

Nakazaki presentó un recurso de nulidad de la condena y declaró: “Esta no es una sentencia, es un trampolín que alguien ha creado para llegar a Alberto Fujimori”. En efecto, la sentencia constituye una prueba en el megaproceso al ex jefe de Estado.

No obstante, el abogado José Castillo Alva, catedrático de la Universidad Católica del Perú y especialista en autoría mediata y derecho penal, sostiene que en las 274 páginas de la sentencia no se señala explícitamente la responsabilidad de Fujimori. El único párrafo identificable que vincula al ex Presidente con el Grupo Colina es el N° 87: “Planificado el operativo, y contando con la anuencia de quienes ubicados en las altas esferas del Gobierno y del Instituto Castrense tenían posición de dominio sobre el Destacamento, se garantizaba el apoyo necesario para el éxito del mismo e impunidad a sus miembros”.

Según Castillo, la sentencia establece que hay un autor mediato que es Salazar Monroe. “Prácticamente están sacando a Fujimori”, sostiene. “Se debería haber establecido la posibilidad de la existencia de una multiplicidad de autores mediatos”. El experto cree también que la condena dictada por homicidio calificado y desaparición forzada simultáneamente es un error. “Este último delito supone que no hay certeza de la muerte y en este caso se sabe que los nueve estudiantes y el profesor están muertos”, declaró.

La observación, según el abogado, fue hecha oportunamente por la vocal Hilda Piedra, quien emitió un fallo singular por delito de homicidio calificado. (P.C.)

El Aguijón De Alarcón

Periodista de Tingo María fue asesinado por Grupo Escorpio.

Alarcón era guardaespaldas de Hermoza. Al lado, periodista asesinado Guillermo López.

El pasado 11 de abril, el suboficial EP José Alarcón Gonzales, otrora jefe de seguridad del general EP Nicolás Hermoza Ríos y ex agente del Grupo Colina, presentó ante la Fiscalía una solicitud de colaboración eficaz, en la que confiesa que el mayor Santiago Martin Rivas, Jesús Sosa Saavedra y Antonio Pretell asesinaron al periodista de Tingo María, Guillermo López Salazar, el 20 de abril de 1989.

A López, crítico de los abusos cometidos por las Fuerzas Armadas en la zona, le dispararon un balazo en la sien cuando salía de su casa y delante de sus hijos. CARETAS 1054 dio cuenta de que había recibido amenazas de “grupos paramilitares”.

Según Alarcón, Martin, Sosa, Pretell y él llegaron a Tingo María enviados por el Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE). Ubicaron la casa de López y planificaron el crimen. Los tres primeros lo ejecutaron, mientras Alarcón hizo las veces de vigía. En ese entonces operaban para el ‘Grupo Escorpio’, génesis del ‘Destacamento Colina’.


 


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