Fotografía Exposición fotográfica a cargo de Thomas Muller alerta sobre el cambio climático que ya está en casa.
Con el Clima Al Hombro
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Piurano Lizardo Guachilla lucha contra los estragos del calentamiento global a través del Grupo de Gestión del Bosque de Piedra del Toro. La muestra va en el Parque Kennedy de Miraflores desde el 1 de mayo. |
NO es el Apocalipsis, pero a veces se esfuerza por parecerlo. Y con empeño. El trato irresponsable que el hombre le ha dado al medio ambiente hace rato que le viene pasando la factura. Precisamente, el temible cambio climático será uno de los temas principales en la próxima cumbre de jefes de Estado de Europa, América Latina y el Caribe. En el marco de dicha cita, la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental y la Cooperación Alemana presentan la exposición “El clima cambia, mi vida también”, a cargo del reconocido fotógrafo Thomas Muller.
Artífice de los Talleres de Fotografía Social, TAFOS, Muller ha recorrido para este proyecto un total de treinta localidades de la costa, sierra y selva peruanas. “El recorrido me ha permitido observar que el cambio climático ya es una realidad en el Perú”, explica. “Sin embargo, es importante que aprendamos cómo los pobladores, quienes son el núcleo de esta exposición, comienzan a adaptar su vida ante los efectos negativos –y también positivos– del cambio climático”.
La exposición, que nace a partir del trabajo del Programa Desarrollo Rural Sostenible de la Cooperación Alemana como una estrategia de sensibilización y comunicación sobre el cambio climático, muestra a agricultores, pescadores, artesanos y dirigentes comunales en su lucha por adaptarse a este nuevo mundo que se les plantea.
A pesar de lo que pudiera parecer a primera vista, sin embargo, el sentido de la exposición, pues, no es negativo, sino proactivo: muestra las estrategias de adaptación de un grupo de peruanos que han visto afectarse sus ganados, cultivos y aguas.
Pocos lo describen mejor que Javier Macedo, pescador de los ríos Madre de Dios y Tambopata: “Es maravilloso ver la cantidad y la diversidad de peces que hay en nuestra Amazonía. Sin embargo, se está depredando terriblemente todo este territorio. Para criar ganado, los migrantes de la sierra han ‘limpiado’ millones de hectáreas y están quemando el bosque. Ellos rompen el equilibrio. Y destrozar este equilibrio tan frágil es destrozar la razón que nos da la vida”.