Justicia Patriarca de los Tudela arrinconado legalmente por sus hijos. Impulsan pericia psiquiátrica para declararlo física y legalmente incapaz.
Caso Tudela: Un Trago Amargo
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Felipe Tudela y Barreda en febrero del 2008. A sus 92, dice haber sido humillado por sus hijos. Izquierda: Graciela de Tudela, tras salir del Décimo Segundo Juzgado de Familia de Lima. |
Legalmente hablando, es la conciencia crítica la que toma decisiones. Ni el deterioro cognitivo ni la pérdida de la memoria impiden firmar un contrato. Un acuerdo legal no puede verse afectado por limitaciones psicomotrices, millones de neuronas perdidas o algún cortocircuito sináptico en el cerebro. Ni siquiera la idiotez es obstáculo para rubricar un adelanto de herencia. Es irrelevante para un matrimonio civil si detrás del hipotálamo, chapoteando en dopamina, no se esconde lo que llaman amor.
Sólo se requiere discernir, del latín discernere que significa distinguir, separar. Finalmente, escoger. Es lo que parece haber hecho don Felipe Tudela y Barreda (FTB) al no acudir a la audiencia –el pasado jueves 24 de abril– del Décimo Segundo Juzgado de Familia de Lima, en el marco del juicio que lo mantiene enfrentado desde octubre del 2007 con sus dos hijos Francisco y Juan Felipe ‘Pipo’ Tudela van Breugel-Douglas (CARETAS 2002, 2013). La cita aplazada consiste de una pericia psiquiátrica que busca demostrar la incapacidad del patriarca para tomar decisiones legales. Ésta es parte de una demanda de interdicción entablada por los hermanos. La incapacidad –en caso de probarse– haría necesaria la presencia de un tercero (Francisco) que maneje su persona física y su patrimonio dentro del proceso legal que los atañe.
El mismo jueves 24, mientras sus abogados exigían la nulidad del examen médico forzoso al que se le había sometido, FTB publicaba a página entera (A11 del diario El Comercio) su verdadero historial médico. Aquella cuestionada pericia fue llevada a cabo por el médico legista y psiquiatra forense Delforth Manuel Laguerre Gallardo, junto al psicólogo (también forense) Elmer Salas Asencios. El dictamen pericial del 6 de noviembre del 2007 arrojó “demencia senil de curso progresivo”, y ordenó control permanente de terceros. Salas añadió: “juicio social y/o apreciación de la realidad desequilibradas”.
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FTB publicó un segundo aviso el 24 de abril en El Comercio. |
Pero según el oficio N° 408-07-CDN-C.P.s.P del 30 de noviembre del 2007, el psicólogo Elmer Salas Asencios no se encontraba facultado para expedir certificación médica alguna. Salas estaría inhabilitado para el ejercicio de su profesión desde setiembre del año 2000. Por otro lado, la carta N° 569-2-2007-M, expedida el 20 de noviembre del 2007 por el Colegio Médico del Perú acredita que el médico cirujano Laguerre Gallardo no registra una especialidad en psiquiatría.
Mente Silente
Entre los documentos presentados por FTB al juzgado se incluye una definición de los alcances legales del discernimiento del Dr. Marcial Rubio: “El artículo 43° inciso 2 del Código Civil no exige el discernimiento máximo ni intermedio, sino el mínimo; (...) aunque no sea el del promedio…”. El discernimiento –como dice Rubio– no requiere extraordinaria formación o erudición, porque ni eso nos libra de cometer errores. En ese contexto, Rubio sugiere que la capacidad del adulto mayor debe ser siempre presumida y, en caso de duda, defendida por el juez. De esa forma se aplica “extensivamente la libertad y restrictivamente su restricción”. Además, se cumple con el artículo IV del título preliminar del Código Civil y, sobre todo, con el artículo 139° inciso 9 de la Constitución.
También en el campo de las definiciones, el neurólogo Alfredo Eskenazi expresa su desconfianza ante el uso médico y legal del término “senil”. “La senilidad es un estado natural, no es una enfermedad. Ser senil es sólo ser anciano; miren el diccionario”. Eskenazi, director médico de la Clínica Ricardo Palma a sus 79 años, aclara que –aunque no ha examinado a FTB– “hay que separar la capacidad de juicio de problemas comunes como la pérdida progresiva de la memoria”. Para él, el principal problema de la vejez no es la enfermedad, sino la soledad.
El Doctor Cerebro
El Dr. Juan Manuel Cabrera, Jefe del Servicio de Neurociencias del Hospital Nacional Cayetano Heredia, evaluó el estado neurológico de FTB en el Centro Médico Corpac el 19 de diciembre del 2007. Un electroencefalograma midió la actividad neuronal de la corteza, léase los impulsos eléctricos del cerebro. Además, una resonancia nuclear magnética (RNM) con angioresonancia intracraneal permitió mapear vasos, flujo sanguíneo, tejido blando y prácticamente toda la materia atómica del cerebro. Las conclusiones señalaron un deterioro cognitivo parcial leve asociado a su edad. También registró una neuropatía y paresia crural derecha post quirúrgica, como resultado de una operación de 1972. Ese año fue diagnosticado de un neurilemoma (tumor en los nervios periféricos) benigno en el nervio ciático derecho. Aquella parálisis parcial en la filigrana nerviosa (específicamente en el músculo cuadrado crural de la pierna) le representa ligeras restricciones al andar. FTB también ha tenido tres hospitalizaciones, la última de ellas hace dos años. Además tuvo una diverticulosis con hemorragia (debilitamiento de la pared del colon) y una leve atrofia óptica (fue operado de cataratas y sometido a un transplante de córnea en el 2003. Una resonancia magnética de ese año diagnosticó su salud positivamente). Finalmente, descartó un cuadro demencial y una consecuente incapacidad de raciocinio (certificado médico N° 2057704 del Consejo Nacional del Colegio Médico del Perú).
Por su lado, la psicóloga CPP 0550 Yolanda Robles Arana también lo examinó. Redactó un informe el 18 de diciembre del 2007. “Mis dos hijos han presentado un escrito”, le contó el patriarca Tudela aquella vez. “Es una figura legal en la que yo soy incapaz. (…) Creo que los ha sorprendido que yo sea tan longevo”. La evaluación tuvo en consideración su limitada capacidad visual. Se abren comillas:
- La amplitud de registro de información y su retención inmediata se encuentra dentro del nivel normal-bajo, según lo esperado para el grupo de 70 años y más.
- Su desenvolvimiento es lento, sobre todo en problemas espaciales.
- En cuanto a memoria, refiere datos biográficos sin dificultad, con alguna limitación para precisar fechas.
- Su habla es lenta, empleando formulaciones gramaticales complejas.
- Es irónico. Al no poder decir el nombre de dos calles aledañas, rió: “estoy pensando cómo vengarme (de la psicóloga)”. Destaca su frase “mis matemáticas están de vacaciones” (ante un problema aritmético).
Las conclusiones diagnosticaron deterioro moderado de algunas funciones, especialmente de la memoria y de la praxis constructiva, preservándose su capacidad intelectual y autocrítica. A los diagnósticos se le suman las declaraciones públicas hechas por FTB a los medios. “Por lo poco que lo he visto en televisión se ve que tiene criterio”, opina Eskenazi, quien sabe que el deterioro del juicio es perceptible con una simple conversación de minutos.
La jueza Carmen Torres Valdivia ha reprogramado la prueba médica para la próxima semana. Francisco Tudela ha rechazado hablar repetidas veces con CARETAS. Al cierre de edición, los peritajes voluntarios de Felipe Tudela y Barreda demuestran que aún no ha perdido el juicio. Ni el mental ni el legal. (Carlos Cabanillas)