miércoles 18 de septiembre de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2027

14/May/2008
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre EntrevistasVER
Acceso libre Opinión VER
Sólo para usuarios suscritos Economía
Acceso libre Ellos&EllasVER
Acceso libre HistoriaVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Quino
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Jaime Bedoya
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2300
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Medio Ambiente Físico propone método para combatir deshielos: nevadas artificiales.

El Hombre Que Hace Nevar

Ampliar imagen

El vehículo aéreo no tripulado lleva una carga de nitrógeno líquido de
entre 5 y 20 kilos, dependiendo de las características de la nube.

El concepto original es con lluvia y se llama siembra de nubes. Se practica en Estados Unidos desde los años 50 y en Israel desde los 70, pero sólo en los últimos años ha cobrado real importancia ante el avance del calentamiento global y las sequías frecuentes alrededor del mundo. Las lluvias artificiales son ahora empleadas también en Cuba (con el apoyo de China, uno de los países que más ha empleado la técnica; en el 2006 la usó para apagar un incendio forestal en la región de Mongolia Interior), y otros países evalúan su implementación. El método es relativamente simple: rociar una nube con yoduro de plata, lo que hace que el agua contenida en esta se vuelva más pesada y por gravedad se precipite hacia la tierra. O sea, que llueva.

Para el físico Ramiro Valdivia, aplicar la siembra de nubes en zonas glaciares, en vez de lluvia, generaría nieve. Nieve abundante. “Es como ponerle un paño de agua fría a una persona que está con fiebre”, dice Valdivia. “Es algo que necesita el planeta”.


Búsqueda | Mensaje | Revista