Música Tienda de culto para audiófilos cumple 32 años de vigencia ininterrumpida.
Alta Fidelidad
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Del tornamesa al ipod. Audiófilo José Coloma importa a pedido y brinda servicio técnico. |
José Coloma fundó Audio Centro en 1976, tras una labor en la tienda estadounidense Pacific Stereo. Había viajado a los Estados Unidos a estudiar ingeniería civil, pero terminó enamorándose nuevamente del sonido. La Pacific Stereo estaba en Los Ángeles, centro del comercio y la vida social estadounidense. A su regreso, fue a visitar la vieja tienda de aparatos electrónicos que su padre mantenía en Talara, en el departamento de Piura. Junto a él y su hermano –ambos accionistas de la empresa familiar- sacó adelante el sueño del negocio propio. Relegando, así, la ingeniería civil para siempre. Con la ayuda familiar, fundó las bases de la que describe como “la primera sala de sonido en Sudamérica”. La apertura en 1976 contó con la presencia del mítico Konosuke Matsushita, fundador de la empresa Matsushita y dueño de marcas tan emblemáticas como National y Technics. Con los años, Coloma ha visto en su tienda miraflorina el cambio de National a Panasonic. También el del cartridge al casete, del vinilo al láser disc, del CD al mp3 y de la radiola al equipo modular. Además de los fieles caseritos, ahora recibe a jóvenes que buscan en el tornamesa el encanto perdido en el mp4. También a clientes seniors que siguen empeñados en hacer durar un año más ese exquisito equipo de sonido. Conoce de marcas, modelos y diseños. Sabe cuando el tamaño es engañoso, pero también cuando un gran parlante hace la diferencia. Y los hay de todo tipo. Algunos llegan a costar cientos de miles de dólares. Próximamente promete abrir una sala de grabaciones para que todo padre de familia o hijo agradecido pueda grabar allí sus saludos de cumpleaños, ensayos de karaoke o experimentos de todo tipo. Para no quedarse sordo, José Coloma se hace una audiometría cada dos años. Es para mantener el alto nivel del que presumen por más de treinta y dos años sus clientes. La alta fidelidad es un deseo de todo buen amante del sonido y la música, sugiere Coloma. La fidelidad es un asunto de amor.