Seguridad En ‘toco-toco’, no en carretera
La Presencia del Estado
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Comandante PNP Arturo Prado, base de Palmapampa. |
Luis Guevara es el gobernador de Sivia y además un agricultor entrenado en el cultivo orgánico del cacao y el café. Uno de sus trabajos es convencer a agricultores reacios o escaldados que el cultivo del cacao es ahora una buena idea, que los precios han subido y parece que se mantendrán. Que con el debido cuidado pueden multiplicar varias veces su producción actual. Pero Guevara no dispone de los fondos, el crédito, la gente y el tiempo como para lograr el impacto masivo que debería tener.
Su padre, Alejandro Guevara, es un patriarca con ribetes macondianos, 12 hijos y 70 hectáreas en las afueras de Llochegua. El patriarca Guevara cultiva de todo, menos coca, y le va muy bien. Lo encuentro arando un campo donde va a sembrar una hectárea de maní y me hace un cálculo rápido: 4 mil 500 de gastos y 17 mil 500 de ingreso en tres meses y 10 días. ¿Quién difunde su experiencia y educa agricultores? Nadie.
“Somos la única presencia del Estado en la zona”, me dice el jefe de la base antidrogas de Palmapampa, comandante PNP Arturo Prado. Sus policías helitransportados intervienen pozas y laboratorios de cocaína. Por meterse solo contra narcotraficantes y no contra cocaleros, tienen una buena relación con Palmapampa. Pero vienen y se van por aire.
Los civiles y policías que no pueden hacerlo confrontan la pesadilla del viaje por carreteras malas y peligrosas. La ruta San Francisco-Ayacucho es una de las más depredadas por asaltos. La Policía ha fracasado totalmente en frenarlos. Parece que ni intentarlo. Tampoco hace mucho por interdictar la droga o los insumos que salen y entran al VRAE.