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Internacional V CUMBRE ALC-UE: ¿Nuevo relacionamiento o frustrada asociación estratégica?

Balance Retrospectivo (VER)

Parlamentarios europeos hace un mes hablaban de “Integrar lo diverso para progresar juntos”.

A cinco semanas de terminada la V Cumbre de Jefes de Estado de América Latina, Caribe – Unión Europea se extiende la percepción de que algo no va bien en las relaciones birregionales, a pesar del reconocido éxito de la Cumbre de Lima, el más grande cónclave de altos mandatarios que registra la Historia del Perú. La aprobación por el Parlamento Europeo de la denominada “Directiva del Retorno”, que establece la nueva normatividad que habrá de regimentar la expulsión, a partir de 2010, de ocho millones de inmigrantes llegados a los países de la Unión Europea en busca del trabajo que no pueden desempeñar los europeos, ha introducido una seria duda, por decir lo menos, sobre las motivaciones y el comportamiento de sus gobiernos dentro del proceso de cumbres que se viene desarrollando con América Latina y el Caribe.

Como ya se ha anunciado, la respuesta colectiva de nuestra región habrá de ser integral y contundente, valiéndose para ello de todos los foros y mecanismos que ofrece el multilateralismo. Sin duda que esta indeseada situación a la que se somete al nuevo relacionamiento de América Latina con la Unión Europea tendrá repercusiones y quizá afecte los buenos resultados de la V Cumbre.

Pero en definitiva, ¿cuáles fueron estos resultados? ¿Fueron significativos? ¿Realmente la reunión de Lima marcó un punto de inflexión respecto de las anteriores cumbres de Río, Madrid, Guadalajara y Viena?

Me atrevo a pensar que sí, siempre que nos atengamos a las decisiones y compromisos que consigna la Declaración de Lima del 16 de mayo; a lo que se suman los buenos términos alcanzados con la Comisión Europea, el 17 de mayo, en materia de negociación del Acuerdo de Asociación entre la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la Unión Europea que podría, de no mediar imponderables, ser concluido el próximo año, considerando los asimetrías y otorgando un trato especial y diferenciado a Bolivia y Ecuador.

La Declaración de Lima, documento formal que registra los acuerdos y posiciones consensuadas de los sesenta gobiernos ahí representados, reviste singular importancia pues, en primer lugar, circunscribe innovadoramente la agenda temática a dos grandes asuntos: “Pobreza, desigualdad y exclusión”, y “Desarrollo sostenible: medio ambiente, cambio climático y energía”.

Asimismo, porque incorpora y desarrolla la Agenda de Lima, con carácter operativo y hasta cierto punto de compromiso, que anota importantes decisiones colectivas para hacer frente y superar ambos desafíos.

Así tenemos, por primera vez, obligaciones asumidas en materia de cohesión social como prioridad política clave de la asociación estratégica entre ambas regiones; cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio antes de 2015; optimización de la recaudación fiscal para mejorar el gasto social y su impacto redistributivo; formulación, evaluación y seguimiento de políticas sociales y laborales; adopción de medidas de canje de deuda por inversión social; consolidación de la integración comercial birregional; establecimiento de diálogos políticos sectoriales cuyos resultados serán presentados a la VI Cumbre ALC-UE de Madrid, en mayo de 2010; garantía de financiamiento para implementar los objetivos de las cumbres, entre otras medidas de naturaleza social.

En cuanto al cambio climático, los mandatarios se comprometieron a impulsar la cooperación birregional en cuestiones de desertificación, energía, agua, biodiversidad, bosques, recursos pesqueros y manejo de productos químicos; implementar plenamente la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático hasta 2012; concluir un acuerdo ambicioso y global para el Segundo Período de Cumplimiento del Protocolo de Kioto post 2012; asegurar mayor financiamiento y flujos de inversión para la mitigación y la adaptación al cambio climático, así como fortalecer la capacidad de los países de América Latina y el Caribe ante este fenómeno, entre otros (ver recuadro) Adicionalmente, la Declaración de Lima hace mención al “impacto positivo de los flujos de migración en ambas direcciones” y reconoce que la pobreza es una de las causas básicas de la migración.

También señala que es “fundamental asegurar el goce y la protección efectivos de los derechos humanos para todos los migrantes”, y manifiesta que, sobre la base del principio de la responsabilidad compartida, “desarrollaremos un enfoque comprensivo de la migración internacional...”. Concluye que debe promoverse el reconocimiento y la toma de conciencia pública sobre la “importante contribución económica, social y cultural de los migrantes a las sociedades receptoras”.

Estos conceptos fueron reiterados en el Comunicado Conjunto de la Comunidad Andina -Troika UE, del 17 de mayo, luego de la minicumbre que sostuvieron los mandatarios de ambos grupos.

Como se aprecia, este notable relatorio de compromisos recién asumidos por ambas partes era sumamente auspicioso y prometedor, en consonancia con los propósitos políticos que, a instancias del Perú, ambas regiones habían fijado para esta Cumbre.

Por su parte, la II Cumbre Empresarial ALC-UE, reunida también en Lima, el 15 de mayo, contribuyó decididamente a edificar este clima de concordia y entendimiento birregional.

Del mismo modo, la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana, Eurolat, que se congregó en Lima el 1º de mayo, aprobó un Mensaje a la V Cumbre ALC-UE, en el que, con el lema de “Integrar lo diverso para progresar juntos”, propuso crear una zona Euro-Latinoamericana de Asociación Global Interregional para 2012; crear un Fondo de Solidaridad Birregional para reforzar la cohesión económica y social, así como un Observatorio de la Migración.

Sobre esta última propuesta, Eurolat planteó establecer un “diálogo birregional sistemático” en que la inmigración ilegal y las posibilidades de migración legal ocupen un “lugar prioritario” que “garantice la protección de los derechos humanos de los trabajadores migrantes y profundice la cooperación con los países latinoamericanos de origen y tránsito...”.

Los parlamentarios de Eurolat expresaron que para 2012 se debe prever disposiciones y reglas comunes a fin de facilitar la circulación “no sólo de mercaderías, servicios y capitales sino también de personas, configurando progresivamente una Asociación lo más ampliamente posible en beneficio mutuo y con el enfoque global preconizado por las Naciones Unidas en materia de migración”.

Estos son los mismos parlamentarios del Legislativo Europeo quienes, el miércoles 18 de junio, justo un mes después de la V Cumbre ALC-UE, aprobaron la inexplicable “Directiva del Retorno” que, a partir de 2010, penderá como una arbitraria espada de Damocles sobre nuestros compatriotas latinoamericanos y otros ciudadanos del mundo que emigran a Europa para contribuir con su trabajo al engrandecimiento del viejo continente.

Como se puede observar, los resultados de la V Cumbre ALC-UE y de los eventos oficiales que la precedieron se ajustaron a los planteamientos peruanos aprobados unánimemente por los 33 países latinoamericanos y caribeños, y por los 27 europeos.

Todo permite concluir, por tanto, que los resultados de la V Cumbre no sólo colman las expectativas de los países de América Latina y el Caribe en esta nueva etapa del proceso de cumbres birregionales, sino que también para la Unión Europea la jornada de Lima era el reinicio promisorio de un interesante proyecto de asociación estratégica entre dos regiones que están ligadas por la historia, la cultura, los valores comunes y los intereses compartidos, como quizá no se da entre otras dos regiones o continentes del planeta.

¿Qué ha ocurrido, entonces, en el corto tiempo de un mes para que estos claros resultados se hayan visto desdibujados y empañados por una decisión propuesta por los Ministros del Interior de la Unión Europea y aprobada tan súbitamente por el Parlamento Europeo?

Cabe también preguntar si todavía resta espacio para la negociación y la defensa de la creciente comunidad de intereses europeo-latinoamericana. Lo cierto es que, de persistir esta contraproducente medida, se habrá logrado asestar un duro golpe no sólo a la naciente asociación estratégica ALC-UE, sino también se afectará, como nunca antes desde que somos naciones independientes, a la entrañable relación de dos continentes que deben ser baluarte y vanguardia del desarrollo armónico y sostenible de nuestro planeta. (Por: Hernán Couturier Mariátegui)

Más Compromisos

De Europa en materia de medio ambiente.

- Mejorar la eficiencia de los servicios de energía, especialmente en el transporte público.
- Iniciar actividades de investigación conjunta en fuentes de energía renovable.
- Concluir antes de 2010 la adopción de un régimen internacional sobre acceso a los recursos genéticos.
- Establecer sistemas de áreas protegidas terrestres hacia 2010 y en 2012 para las marítimas.
- Crear un programa medioambiental conjunto ALC-UE llamado EUrocLIMA para compartir conocimientos y estudios.
- Crear la Fundación ALC – UE para deliberar estrategias comunes cuyos términos de referencia deben ser presentados en el 2009.

La V Cumbre ALC – UE cerró con la suscripción de la Declaración de Lima aprobada unánimemente por los 33 países latinoamericanos y 27 europeos.


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