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Actualidad El gobierno se mordió la cola con la emisión del spot de Vladimiro Montesinos. Sindicatos anuncian creación de frente político para noviembre.

El Boche (VER)

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La inflación, particularmente de alimentos, fue un catalizador de la protesta.

“Quiero agradecerle mucho al gobierno aprista que nos ha hecho propaganda y difusión gratuita”. Así, con cachita, Mario Huamán le devolvió la flor al presidente Alan García, que cinco días antes se preguntó: “¿qué es lo que viene después del 9 de julio? Después del 9, viene el 10. El 10 el Perú continúa como siempre”.

Huamán cantó relativa victoria en su balance del paro nacional, pero es posible que la ironía de García estuviera más cerca de la verdad.

A mediodía del miércoles, como siempre, la banda de música de Palacio de Gobierno rompió fuegos con una melodía más solemne que las insólitas guarachas atacadas últimamente. Minutos antes, el ministro del Interior Luis Alva Castro presentó su propio balance de la situación. Aunque reconoció algunos bloqueos, informó que “el transporte de ómnibus urbano e interurbano se desarrolla con normalidad”. Se refirió a otros eventos que transcurrían sin incidentes, como la reunión de APEC en el Cusco.

La tan comentada decisión de tener a las Fuerzas Armadas como fuerza de contención de segunda línea, precipitada por los recientes desmanes en Moquegua, no pasó a más. Fuera de algunos incidentes (ver recuadro), la violencia no tuvo incidencia en el paro.

Horas antes, el gobierno le había tomado el pulso al movimiento de productos en el mercado mayorista, donde ingresaron 3,126 toneladas de alimentos y 1,650 de frutas. En el Terminal Pesquero del Callao se registraron más de 214 toneladas de pescado y en el Villa María del Triunfo, 88. Cifras incluso mayores que los promedios diarios. Tampoco fue detectada alza de precios. Esa ya se viene procesando en el devenir de los últimos meses. Ahí se puede explicar en buena medida por qué las últimas encuestas registran una significativa simpatía al paro por parte de quienes sabían de su organización. Pero la propaganda a la que se refirió Huamán puso la atención en una pizarra enteramente distinta a la de los precios del pollo y el pescado.

Los prolegómenos del paro fueron sazonados por el spot en el que Vladimiro Montesinos ejerce de inesperado vocero gubernamental a través de un fragmento de su reciente intervención en el juicio de Alberto Fujimori. Si bien la pretensión era presentar a los huelguistas, particularmente al SUTEP, como blandos frente al gobierno autoritario, el resultado terminó siendo a todas luces un error, en el que Montesinos termina asociado al actual gobierno.

El spot, además, no identificaba su procedencia pero hacía uso del mismo locutor que trabaja en la propaganda oficial.

El episodio también dejó entrever de extraña manera las fisuras en el partido oficialista.

En Canal N se presentó la documentación en la que la agencia Media Planning Comunicaciones solicitaba la emisión del comercial con el código de la Presidencia del Consejo de Ministros y a cuenta de fondos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Estos pertenecen al Estado y no tienen que ver con alguna gestión internacional o de cooperación. PNUD solo gestiona esos fondos públicos.

Al primer ministro lo vieron echando humo. Jorge del Castillo respondió que la PCM no había encargado el comercial, el que dice haber visto recién cuando se comenzó a emitir el domingo por la noche, y que la agencia envió el código por error. Durante la presente gestión, la PCM solo ha realizado un trabajo con Media Planning, con la que sí se trabajó recurrentemente durante el gobierno anterior. Como lo reconoció el propio Mauricio Mulder, el Partido Aprista sí suele utilizar sus servicios.

Fue a Mulder a quien Del Castillo le pasó la pelota, cuando declaró que el spot pertenecía al APRA y que había que preguntarle “al secretario general” por su contenido. Tanto Mulder como el ministro del Interior, Luis Alva Castro, aceptaron la paternidad partidaria del réclame de Montesinos. ¿Fue acaso el publicista Alfonso Salcedo, que asesora a Alva Castro, quien craneó la idea? Y si el íncubo salió de la órbita de la Plaza de Armas, el presidente García necesita llamar más seguido a su embajador en Chile y ex consejero de imagen, Hugo Otero. En publicidad es una verdad de Perogrullo que echar mano a las declaraciones de un “líder de opinión” –por definirlo de algún modo– tan negativo como Montesinos se devolverá como un boomerang.

Se trató de un raro error, por decir lo menos.

Todo es más desafortunado porque, el mismo lunes 7, Mulder había ocupado la primera plana del diario Correo para criticar a Del Castillo por participar en un debate con Mario Huamán el sábado último en RPP. “Si hubiera sido Premier, yo no debatía con Huamán”, declaró. El día anterior, el director del tabloide, Aldo Mariátegui, se había pronunciado en el mismo sentido, pues, como Mulder, consideró que se le daba demasiada importancia a una organización sin suficiente representatividad.

Quizás el secretario general del APRA olvidó sus propias gestiones con Huamán, previas al paro nacional de julio de 2004, al que se plegó el actual partido oficialista. Por supuesto, esas movilizaciones dejaron en la retina colectiva la imagen de Alan García y la famosa “patadita” a Jesús Lora, que tanto jugó en su contra en la subsiguiente campaña.

El debate del sábado, en todo caso, sirvió para exponer una vez más las insuficiencias y abstracciones en la agenda de la CGTP y arrancarle a Huamán un compromiso que Del Castillo consideró importante: la naturaleza pacífica del paro.

Buena parte de la atención de los medios, sin embargo, ya estaba enfocada en el papelón del comercial de Montesinos, que costó más de 50 mil soles. Y ya no solo por su contenido y por la cultura de cuchillo y zancadilla que periódicamente empaña las relaciones en Alfonso Ugarte, sino por la gestión misma de los recursos publicitarios del Estado. Ahora el Ejecutivo está en la obligación de aclarar cómo se diferencian las canastas del Partido de las del Gobierno.

La plataforma del paro nacional, que Mario Huamán volvió a recitar poco después de las 11 de la mañana del miércoles 9, cubrió todas las esquinas. Casi tantas como la del paro nacional anterior, el de julio del 2004, que internacionalizó la agenda al punto de protestar por la guerra en Irak.

Entonces el objetivo central era hacer tambalear al débil gobierno de Alejandro Toledo. Ahora Huamán anunció la convocatoria a un frente político para el próximo 9 de noviembre. Pero en el fondo, y a diferencia de los paros trascendentales de las décadas anteriores (ver recuadro), la última movilización de la CGTP ya es tan predecible como un evento deportivo. Son las olimpiadas del boche.

Huamán reclamó por el “incumplimiento de promesas electorales” de Alan García y por allí incluyó exigencias propias del discurso de Ollanta Huamala, como el impuesto a las sobreganancias, la derogación de los decretos legislativos que modifican el régimen de venta de tierras de las comunidades campesinas, la de la ley de la selva que “privatiza las riquezas forestales” y de los “decretos legislativos para entregarles los puertos a los chilenos”.

Huamán también se refirió a la supuesta reducción de los derechos laborales que traen las últimas leyes promulgadas por el Ejecutivo, que sostiene precisamente lo contrario: que la nueva legislación permite la inclusión progresiva de más trabajadores con derechos.

Fue interesante que el secretario general de la CGTP mencionara el fracaso del gobierno en aumentar la presión tributaria del 15% al 19%. Ese fue un objetivo enunciado por el saliente ministro de Economía, Luis Carranza (CARETAS 2034). El economista Julio Gamero recordó en el diario La República que, a pesar del crecimiento sostenido en el Perú desde el 2002, la participación de los salarios en el PBI se redujo del 30.1% en 1991 al 21.8% en el 2006.

Pero en las calles el reclamo repetido era uno solo. A la hora de golpear la cacerola la protesta era por el alza del costo de vida. El BBVA Banco Continental recordó que en junio la tasa de inflación mensual en Lima fue de 0.77%, “con lo que en términos interanuales se ubicó en 5.71%”.

Los aumentos internacionales de precios de alimentos y combustibles no cesan a pesar de que se esperaba en los últimos meses que ello sucediera, y esto se suma a que la demanda interna tampoco muestra señales de desaceleración. “En los cuatro primeros meses del año la demanda interna creció 12.1%, expansión que es muy superior a la que la capacidad productiva de la economía puede hacerlo de manera sostenible”, se lee en el reporte del BBVA. Ante el aumento de la demanda, “es cada vez mayor el riesgo de que los aumentos de precios de algunos bienes se puedan eventualmente generalizar”.

El malestar, como lo explica el Nobel de Economía Joseph Stiglitz en su columna de la presente edición, es global. Y en el Perú manifestó su versión local. Lo que en el gobierno llaman el desfogue social.

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Vladivideo 2008
La Mala Contracampaña

Comercial contra el paro “protagonizado” por Vladimiro Montesinos no solo tuvo gruesos errores de fondo. Volvió a sembrar dudas sobre las relaciones entre los miembros de la cúpula aprista y puso en cuestión el manejo de los fondos publicitarios del partido oficialista y el gobierno.

El Paro Paso a Paso

- Fue dispuesta la instalación de una Sala de Comando en el tercer piso del edificio del Ministerio del Interior. Ahí hubo conferencias vía Internet, comunicaciones telefónicas y cámaras de video conectadas a la central 105 que vigilaron las principales vías de Lima.

- Los encargados de recibir los reportes del paro fueron 10 altos oficiales de la PNP, quienes vía Internet se comunicaron cada 30 minutos con los responsables de las 16 direcciones territoriales de la Policía en todo el país.

- Fueron movilizados 30 mil efectivos policiales en Lima y 60 mil más en el resto del país. Adicionalmente, el plan incluyó a 8 mil miembros de las FF.AA.

- Manifestantes se enfrentaron a la Policía en Carabayllo. Bloquearon la avenida Túpac Amaru, en el kilómetro 21, desde las 6.00 de la mañana. Apedrearon un patrullero e intimidaron a choferes que no acataban la medida. Dos personas fueron detenidas.

- En el paradero Puente Nuevo, en el límite de San Juan de Lurigancho y El Agustino, los transportistas aprovecharon el paro para aumentar los pasajes hasta en 50%. El transporte público fue casi normal en los conos.

- A las 10 de la mañana, el Ministro del Interior, Luis Alva Castro, dio cuenta de 200 detenidos en la capital y provincias.

- Agradieron a periodistas de Canal N en la Plaza Dos de Mayo.

- La ministra Verónica Zavala anunció que labores en puertos como Paita, Callao y Matarani son normales.

- Cerca de 2,000 manifestantes marcharon desde el trébol de la avenida Javier Prado y desde los conos hasta la Plaza Dos de Mayo, en el Centro de Lima, donde se realizó el mitin a las doce del día. Según los sindicalistas, participaron más de 30,000 personas.

- En Puno, el transporte urbano y regional fue totalmente restringido. Los comercios permanecieron cerrados y no hubo atención en los servicios públicos. En Azángaro los manifestantes bloquearon la carretera principal y decenas de vehículos quedaron varados.

- En Arequipa, el transporte público fue restringido. Las vías que conducen a Puno y Cusco fueron bloqueadas desde muy temprano y el traslado de pasajeros fue suspendido. En Camaná, los colegios suspendieron las clases por temor a las protestas.

- En Ica intentaron tomar el kilómetro 300 de la Panamericana Sur. Se exigía al Gobierno la reconstrucción de la zona afectada por el terremoto del año pasado. Decenas de vehículos quedaron varados en el kilómetro 269, a la altura de Guadalupe. Hubo algunos heridos y 10 detenidos.

- Cusco acató la huelga agraria desde el martes 8 y continuó el miércoles 9 con bloqueo de algunas vías. Asimismo, se suspendió el servicio de tren hacia Machu Picchu.

Los Otros Paros

Las jornadas por la recuperación de la democracia.
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En 1977 hubo 13 muertos. Gobernaba Francisco Morales Bermúdez.

El 5 de febrero de 1975, durante el gobierno del general Juan Velasco Alvarado, un paro policial dejó a Lima desguarnecida. En pocas horas, la ciudad fue pasto del fuego y la delincuencia común. Las Fuerzas Armadas salieron a patrullar las calles y retomaron el control a sangre y fuego. Nunca se supo la cifra exacta de muertos, pero se especula que fueron más de 100.

El 19 de julio de 1977, miles de ciudadanos se volcaron a las calles para protestar contra el alza del costo de vida y demandar el retorno de la democracia. Gobernaba por aquellos años el general Francisco Morales Bermúdez, quien no tuvo mejor idea que sacar los tanques a las calles para sofocar las manifestaciones populares. Oficialmente se dio cuenta de 13 fallecidos y mil 500 personas fueron arrestadas en Lima, Callao, Piura, Trujillo, La Oroya, Puno y Arequipa. La protesta puso contra las cuerdas al régimen castrense que apuró el retorno de la democracia. La lucha contra la dictadura aglutinó a múltiples fuerzas políticas, amén de los ultras. En 1978 se convocó a la Asamblea Constituyente que fue presidida por Víctor Raúl Haya de la Torre. En enero y julio de 1979, la CGTP también convocó a sendos paros de relativo éxito.

En años recientes se registra la huelga convocada por la CGTP el 14 de julio del 2004, a la que se sumó el actual presidente Alan García, que en medio de una marcha por la avenida Alfonso Ugarte aplicó la famosa “patadita” al ciudadano Jesús Lora.

Otras protestas que recuerda la historia son la de 1918, durante las jornadas por las ocho horas, en las que participaron Mariátegui y Haya de la Torre, y la huelga general de Arequipa de 1952, durante el gobierno del general Manuel A. Odría, que provocó la renuncia del temible ministro de Gobierno de entonces, Alejandro Esparza Zañartu.


 


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