Entrevistas Caricaturista revela su filosofía personal detrás del humor en entrevista insólita.
El Carnaval de Carlín
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Suerte en Venecia. El humorista en la ciudad de los canales. “En mi intelecto la buena vida y el socialismo no son necesariamente incompatibles”. |
Arquitecto. Dibujante. Diseñador gráfico. Escritor. Y más que probablemente (eso creo yo y ahí está encerrada toda la admiración que tengo por él) uno de los mejores caricaturistas del mundo. Ese es Carlos Tovar (Carlín). Sus dibujos satíricos muestran el alma del personaje a través de la mirada y las poses son absolutamente definitorias. Estudió en la UNI no sólo Arquitectura sino también cursos de Filosofía, Ciencias Sociales y Desarrollo Económico. Trabajó en “Monos y Monadas” desde el 78 hasta el 84, luego en “El Idiota Ilustrado” y en el diario “La República”. Pertenece a esa izquierda culta y civilizada (el político que más admiró fue Alfonso Barrantes) que está muy lejos, pienso yo, de las que nos afean hoy la convivencia y son un insulto viviente a la cultura y al sentido común. Ahora, en el restaurant Costa Verde, chocamos nuestras copas de un excelente Malbec recién servido y brindamos por esa entrevista en la cual yo me voy a ver obligado a penetrar en su mundo venciendo su timidez congénita. Y creo que el vino es un magnífico acicate para abrir pensamientos y soltar lenguas.–¿Cuándo empezó a dibujar?
–A los cinco años dibujaba cucarachas en las cartas que mi familia enviaba a parientes y amigos. La verdad pura y simple es que estudié dibujo humorístico por correspondencia. (Esta respuesta me asombra. Cambio de tema).