Fútbol Fernando Rodríguez, hijo del líder del Cártel de Cali Gilberto Rodríguez Orejuela, habla del 6-0 que recibió la selección peruana de fútbol en Argentina 78.
Jaque a la Blanquirroja
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La impotencia de Quiroga (21/6/78). |
LA cárcel da tiempo para escribir. Lo sabe Fernando Rodríguez Mondragón (49), quien empezó a acopiar información para su blanca saga de trebejos al caer por narcotráfico, en noviembre del 2002. La prisión de máxima seguridad de Cómbita lo reunió con su tío Miguel Rodríguez Orejuela, segundo al mando del Cártel de Cali. Éste le confió sus memorias desde la sombra. Una vez libre, Fernando le pidió a su ya extraditado pariente la autorización para mandar sus recuerdos a la imprenta. Es el origen de
El Hijo del Ajedrecista 2 (Editorial Oveja Negra), secuela del primer tomo aparecido en noviembre del 2007.
La tesis del soborno a la selección peruana ya ha sido abordada. Los periodistas argentinos Carlos Ares y María Laura Avignolo tocaron el tema en los ochenta. Ricardo Gotta, en su libro Fuimos Campeones, entrevistó al protagonista en la cancha Juan Carlos Oblitas en el 2006, en Puerto Madero. Citado por el diario Clarín, se dio el siguiente diálogo: “Mira… Ellos supieron a quién tocar. Pregunta: ‘Con uno basta’. Respuesta: ‘No’. Pregunta: ‘A todos’. Respuesta: ‘Tampoco. Eso es tirar la plata’”. En noviembre del 2000, el inglés David Yallop acusó a los argentinos de doping y señaló al propio general Videla como autor intelectual de un arreglo con el gobierno peruano. El Hijo del Ajedrecista 2, treinta años después, se suma al caso. Desde la llamada región Paisa, en Manizales (Colombia), Rodríguez responde.