Policiales Los descuartizamientos de los cárteles mexicanos en Lima.
Crímenes de Sierra
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Las ocho bolsas con el cuerpo del ‘burrier’ fueron halladas cerca del cementerio El Ángel. |
El sábado 19, cuatro días antes del doble crimen de Surco, la Policía recogió en medio de un basural ocho bolsas de plástico que contenían el cadáver seccionado de un ‘burrier’ dominicano identificado como Juan Isidro Custodio Minyetty, de 45 años. El hallazgo ocurrió en la tercera cuadra del jirón Rivera y Dávalos, entre los límites del cementerio Presbítero Maestro y el Cuartel La Pólvora, en El Agustino.
Según Homicidios, el móvil del crimen sería un típico ajuste de cuentas del narcotráfico. Aunque esta vez los asesinos fueron particularmente crueles. El cuerpo del dominicano fue seccionado en 12 partes, aparentemente con una sierra de carpintería. El cráneo no fue hallado.
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El dominicano fue seccionado con una sierra y en 12 partes. |
El 27 de setiembre del 2002, Custodio Minyetty fue detenido en el aeropuerto Jorge Chávez. Llevaba 10 cápsulas de cocaína en el estómago.
El Cuarto Juzgado Especializado en lo Penal del Callao lo sentenció a 10 años de prisión y fue encarcelado en el penal Sarita Colonia, de donde salió en libertad hace tres meses. Según el jefe de la División de Homicidios, coronel Leonardo Morales, es el segundo crimen bajo esta modalidad. En febrero, la Policía encontró –en 10 bolsas de polietileno abandonados en las riberas del río Chillón– los cuerpos seccionados de Johnny Linares y Jack Reátegui, ambos narcos ligados a un cártel mexicano.
Descuartizar y decapitar a las víctimas son modus operandi típicos de los cárteles mexicanos y las pandillas centroamericanas. Hace dos años, investigadores y funcionarios de México y Guatemala confirmaron que una ola de descuartizamientos en tierras charras era obra de una conexión entre los cárteles y miembros de las pandillas Mara Salvatrucha 13 y Barrio 18.