Medio Ambiente Magia de la Reserva Lomas de Lachay retratada por artista fotográfico.
Pica Esa Flor
 |
Acelerado picaflor de Fanny, pequeño pero territorial habitante de Lomas de Lachay. |
Aleteando eléctricamente por la Reserva Las Lomas de Lachay, a 105 kilómetros al norte de Lima, un picaflor de
Fanny busca saciar su necesidad de azúcar matutina en la flor del tabaco silvestre. Encuentra el néctar y empieza a embriagarse, sin percatarse que un cazador de fina puntería se esconde tras la niebla y apunta a capturar al goloso colibrí. Saca su arma, lo enfoca en el centro de su mira y dispara: ¡clic, clic! suena instantáneamente la cámara Canon 5D profesional.
 |
Guía fotográfica de la reserva. |
El cazador fotográfico es Alejandro Tabini, quien luego de tres años de visitar y recorrer de punta a punta las 5,070 hectáreas de Lachay, ha capturado su esplendor de fauna y flora para retratarlo en una guía para los visitantes de la reserva. “El libro está destinado para que el turista tenga algo a qué remitirse cuando recorre las Lomas, y de esta forma identificar flores y animales”, explica Tabini, quien además de las fotos también impuso su pluma en la descripción de la fauna. Así, un aguilucho de pecho negro por aquí, el turtupilín más allá, la flor de amancaes o el zorro costero han sido todos fotografiados y didácticamente mostrados en esta guía lachayense, gracias al apoyo del Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena).
Las salidas eran tanto diurnas como nocturnas, y algunas especies eran menos figuretti que otras. “Una de las más complicadas de fotografiar fue la perdiz andina –cuenta Tabini–. Estaba parado a diez centímetros de ella y no la veía. Y cuando volteaba ya había salido embalada”. Al mejor cazador se le escapa la perdiz, pero incluso ésta llegó a caer. Así, la colorida guía de Lachay queda a disposición del caminante, junto al verdor y aire puro de la reserva. (T.M.)