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Local Pedro Cárdenas, fotógrafo free lance que hizo clic con Leysi Suárez.

Mi Foto Por un Caballo (VER)

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Pedro Cárdenas reconstruyendo los hechos. Se negó repetidas veces a posar desnudo.

Había que ir a las afueras de Lima y montar una pequeña producción. Freddy Padilla no le explicó demasiado. Sólo le dijo lo importante: necesitaba que lo reemplazaran. Pedro Cárdenas acudió al llamado más por su amistad con el editor gráfico de la revista de espectáculos D’ Farándula que por el simbólico pago. “La señora (Daysi) Ontaneda me mostró la reproducción de un cuadro de Lady Godiva. La idea me pareció graciosa”, admite Cárdenas, fotógrafo al caballazo de la denunciada bailarina y novel agitadora social Leysi Suárez.

Fueron al Club Ecuestre de Villa en la camioneta de Ontaneda, directora de la publicación. Hubo una selecta comparsa: maquilladora, practicante de fotografía y redactora, todos con víveres para el frío. Lacey Juárez (a) Leysi fue en su carro, junto a su asistente. “La dueña del caballo (Lorena Gonzales Vigil) transó un monto con la señora Ontaneda”, cuenta Cárdenas al recordar cómo ella y su esposo fueron testigos de la sesión (ver foto). “De US$ 200 bajaron a S/. 200”, confirma Freddy Padilla. La yegua ‘Caravelí’ era un caballo de salto, una pura sangre que no soportó el peso de la fama. “Hubo bromas”, cuenta Cárdenas al recordar la poca resistencia de la potranca. Recuperada la estabilidad, una pulposa Leysi Godiva se despojó de su bata. Clic. Nadie previó que la obra del tándem Daysi-Leysi privaría a dos ministros y un puñado de congresistas de la valiosa oportunidad de quedarse callados. Cárdenas se vio obligado a comparecer ante la fiscal Silvana Calle de la Segunda Fiscalía Provincial Penal de Lima.

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El making off con la dueña como testigo.

SIN BANDERA

Al cierre de edición, el ultraje a un símbolo patrio –y al Código Penal, artículo 344– no ha sido demostrado. El periodista Federico Salazar resumió el cariz hipócrita de la denuncia en tres oraciones: “Posar desnudo no puede ser delito. Usar la bandera de pellón no puede ser delito. Posar desnudo con la bandera como pellón, en consecuencia, no puede ser delito”. Quienes ven el pabellón como un támpax o un papel higiénico, castigan que a la bailarina se le vea hasta el alma bella. Pero el oportunismo y el mal gusto deberían ser impunes. En vivo y sin caballo, Rosa María Palacios despojó de sus argumentos al ministro de Defensa Ántero Flores-Aráoz, principal abanderado de esta cruzada que podría llamarse The People Vs. Leysi Suárez. Nadie denunció a nadie. La desnudez de ideas tampoco es delito. (Carlos Cabanillas)


 


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